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Muchos alumnos que ingresan al nivel superior no tienen los conocimientos suficientes para cursar una carrera. Su capacidad de comprensión del lenguaje matemático, de razonamiento, abstracción y pensamiento es muy pobre, aseguró Ramiro de Jesús Padilla Torres, jefe del Departamento del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), al hablar sobre los resultados de un estudio diagnóstico hecho a estudiantes recién ingresados a dicho núcleo en el calendario 07 B y 08 A.
El universo contemplado fue de mil 607 y mil 370, para cada calendario respectivamente. En el examen se evaluó el lenguaje, conocimiento en estructuras matemáticas, operadores y problemas. La investigación gira en torno de alumnos egresados de preparatorias públicas y privadas. Las preguntas formuladas eran tan elementales que lo único que se requería era conocer el lenguaje matemático. Sin embargo, el índice de reprobados fue alto.
El investigador aclaró que para el primer periodo examinado permitieron que se agregaran los alumnos que repetían una materia. Para el segundo, sólo contemplaron a los de primer ingreso. En operaciones (adiciones, sustracciones, multiplicaciones, divisiones, potenciación y radicación), la calificación promedio (sobre 10) fue de 3.09 y 2.41; en la resolución de problemas, 4.24 y 3.59 y en estructuras. 2.91 y 2.61, respectivamente.

Conocimientos más que orientación vocacional
La mayoría de los muchachos no pudieron explicar qué propiedad, teorema o ley utilizaron para resolver un problema u operación. Lo traen de memoria, mecanizado. “Si aparece lo que ellos traen en mente lo resuelven, de manera contraria no tienen recursos”, dijo Ramiro de Jesús Padilla.
En cuanto a lenguaje matemático prevalece una cultura muy mediocre. “No recibimos gente con la capacidad que nosotros desearíamos que tuviese. Es algo increíble, pero cierto”.
Enfatizó que hay que cambiar la estructura mental del niño y el joven. Hay que hacerlo que piense y entienda, no que memorice. “Hay muchachos que están aquí porque les gusta alguna carrera de CUCEI, saben lo que hace el ingeniero, pero ellos mismos dicen que les cuesta nivelarse, tener los conocimientos que otros compañeros más avanzados poseen porque los maestros en preparatoria no les dieron las bases suficientes”, afirmó Guillermo Cerpa Cortés, quien también participó en un estudio analítico de la práctica docente en introducción a la física.
Otros optan por alguna ingeniería ya que un test de orientación vocacional arrojó como resultado que tenían perfil para esa carrera, “pero volvemos a lo mismo, están limitados en cuanto a conocimientos”, continuó el académico. “Los alumnos llegan con conocimientos muy mecanizados. Para las carreras que ofrece este centro esto no es suficiente. Como consecuencia cuando entran a CUCEI parece que nosotros, sus maestros, somos los ogros”, añadió Ramiro de Jesús Padilla.

Causas
“Yo trabajo con ingenieros civiles y mecánicos. Puedo decir que el 85 por ciento de los alumnos con los que me ha tocado tratar salen con serias deficiencias de la preparatoria, deficiencias tremendas en algebra, trigonometría, geometría. Leyes en física elementales como las de Newton las desconocen”, indicó Guillermo Cerpa.
“A nivel bachillerato hay, por ejemplo, maestros de matemáticas que faltan mucho a sus clases; otros, asisten regularmente, pero no dominan la materia, entonces no les dan las bases suficientes para el siguiente nivel. La sugerencia de los estudiantes es que cambien los maestros de manera que los ayuden a estudiar”.
Hay que agregar que los muchachos recién salidos de la preparatoria llevan a la universidad muchos distractores. “Herramientas muy positivas como la computadora la utilizan para chatear y ver lo que no deben, no para investigación o hacer tareas. Los bachilleres, además acostumbran a asistir a fiestas y antros dos o tres veces por semana. Algunos toman más de tres cervezas en cada evento… conclusión, le dedican al estudio extraescolar una o tres horas, cuando mucho, a la semana. Lo aconsejable en este nivel es estudiar una hora en casa por hora de clase”.
Al llegar a la universidad los jóvenes no desarrollaron la disciplina para estudiar dos horas en su casa por hora de clase, tiempo aconsejado por algunos pedagogos para nivel superior.

Algunas soluciones
Con el fin de que los alumnos recién egresados mejoren sus conocimientos matemáticos, académicos del CUCEI elaboran un proyecto para impartir un curso con duración de un mes y cuatro horas diarias. “Esperamos a partir de junio o julio ya abrirlo a los estudiantes. Esa es la intención”, expresó Ramiro de Jesús Padilla.
El académico señaló que el lenguaje y conocimiento son esenciales para el universitario. “Si el alumno entiende lo que escucha y lee, conoce la semántica de las palabras, resuelve lo que el docente quiera”.
Los jóvenes deben tener una actitud sana, responsable para rendir en el estudio. “Ellos tienen que entender que no pueden ir a fiestas cuando tienen tareas o hay temas que no comprenden. El semestre es corto deben tener responsabilidad”, finalizó Guillermo Cerpa.

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