jueves, septiembre 17, 2026
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Un lugar para que el arte se encuentre: la historia de Camarena y Lapisci

Entre música, videos y gestiones, Luis Ángel combina los conocimientos que adquiere como estudiante de Mercadotecnia con la promoción de su marca

Su mente despierta a las 3:30 de la mañana para trabajar, edita videos y gestiona sus sueños durante las horas de comida; toma clases por las tardes y, después de ir al gimnasio, todavía encuentra tiempo para estar con sus amigos y su novia.

Luis Ángel Camarena Ríos, mejor conocido por su nombre artístico de Camarena, es estudiante de la licenciatura en Mercadotecnia en el CUCEA. Además de esto, tiene un proyecto de música urbana y, junto con su socio José Luis Aceves, conocido como Godzé, cuenta con una marca de streetwear y un espacio donde la comunidad artística independiente de México puede compartir su arte: Lapisci, que no es una marca de ropa más. A veces es escenario, a veces es comunidad y siempre es un espacio con la intención de dar al arte emergente la importancia que tiene.

El proyecto comenzó a partir de una necesidad que Camarena, Godzé y la mayoría de los artistas emergentes e independientes comparten: las ganas inmensas de mostrar su arte y que ningún espacio acepta darles un lugar. “Estábamos en la banca de un parque, comiéndonos un pollo asado y dijimos, ‘Ya es momento’”, recuerda.

El proyecto comenzó el 16 de agosto de 2025, pero se materializó con el primer evento que organizaron el 4 de octubre del mismo año. Camarena describe aquel día como el momento de “darme cuenta de que estaba ya viviendo mi sueño, que lo que yo imaginaba cuando fui a grabar mi primera rola en el estudio ya era algo tangible, ya había 100 personas ahí, escuchándome”.

Pero no todo siempre sale bien. Durante aquel primer evento, todo lo que habían recabado monetariamente se perdió a causa del robo cometido por un miembro del equipo. Camarena, sin embargo, decidió que no valía la pena discutir. “Yo ya había cantado, ya había disfrutado, entonces decidí no pelear”, comenta. Ceder no siempre es perder. Ahora, Camarena recuerda aquella noche como una muy buena experiencia. En lugar de quedarse con la decepción, comenta: “La verdad, casi no me acordaba de eso”.

Aquel evento, al que asistieron nueve artistas distintos, no sólo fue una gran noche, sino también una experiencia que le cambió la mentalidad, e incluso sus hábitos del día a día. Se dio cuenta de que dar conciertos no es algo que deba tomarse a la ligera, pues terminó muy cansado después de aquel primer show. A partir de entonces, decidió comenzar a comer mejor y a hacer ejercicio: “Me cansé mucho tirando show, y pensé que si quería dedicarme a esto, no me volvería a pasar”.

Con el tiempo, Camarena también ha descubierto que cuando un proyecto se construye con intención y pensando en los demás, la comunidad comienza a crecer por sí misma. Lo ha visto en la gestión de sus eventos, cuando fotógrafos llegaron a sus conciertos sin haber sido contratados y se ofrecieron a documentarlos y compartir su trabajo.

“Nada más llegaron con una súper cámara y como con 17 GoPros y nos dijeron, ‘Vimos el evento, está chido, ¿qué onda?, ¿quieren que les grabemos?’”, comenta.

Para él, estas experiencias son una muestra de que la comunidad artística está viva y que Lapisci ha logrado convertirse en un punto de encuentro para quienes buscan un espacio donde mostrar lo que hacen. “La gente sí se da cuenta de que estamos haciendo esto de corazón y que lo estamos haciendo con una buena intención, y se nos suma”.

Parte de lo que Camarena ha podido llevar a Lapisci proviene de su formación como mercadólogo en CUCEA. Más que presentar a la universidad como un elemento separado de su proyecto, sus estudios se han convertido en herramientas que aplica mientras construye la marca. Entre ellas destaca la materia de Imagen corporativa, que, según explica, le enseñó sobre el tipo de comunicación que deben tener las marcas.

Ahora, Camarena mira hacia el futuro con una meta que parece tan grande como el camino que ha comenzado a construir: convertir a Lapisci en un competidor de los grandes festivales masivos de México y llevar su música más allá de las fronteras. Porque todo lo grande alguna vez fue pequeño, y Camarena ya dio uno de los pasos más difíciles: comenzar.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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