Trastornos del comportamiento alimentario deben tratarse desde diversas áreas de la ciencia

Anorexia, bulimia y obesidad son algunos de estos padecimientos que se presentan cada vez a edades más tempranas. En el Hospital Civil se brinda a los pacientes una atención integral, desde aspectos nutricionales hasta psicológicos

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Fotografía: Cortesía

Los trastornos del comportamiento alimentario son enfermedades graves cuya psicopatología se centra en la comida y en la imagen. Los pacientes presentan alteraciones psiquiátricas, comorbilidades médicas y secuelas psicológicas negativas que afectan a su calidad de vida.

La anorexia, bulimia y obesidad son algunos de estos padecimientos que se presentan cada vez a edades más tempranas, por diversos factores. De ahí la importancia de que sean atendidos a partir de la medicina, nutrición, psicología y psiquiatría.

En el marco del Día Mundial de Acción por los Trastornos de la Conducta Alimentaria, que se conmemora este 2 de junio, Adriana Ascencio Cervantes, encargada de Medicina del Adolescente, del Antiguo Hospital Civil Fray Antonio Alcalde, explicó que en la actualidad se atienden casos generados por la poca ingesta de alimentos y, en mayor medida, a personas con sobrepeso y obesidad. 

“Tenemos al niño que no quiere comer, los que no han ganado peso, a quienes son muy selectivos con sus alimentos, los que no quieren engordar. Aparte, están los niños con obesidad: son los que más vemos. En la pubertad en las niñas encontramos el miedo a engordar. Empiezan a dejar de comer para no engordar y, en menor porcentaje, se presenta también la anorexia en los niños”.

Los niños con obesidad son los que más acuden a la clínica del Hospital Civil que atiende trastornos alimentarios. Foto: Internet

Añadió que hay adolescentes que, por su sobrepeso, son víctimas de bullying y entonces empiezan a dejar de comer, a bajar de peso, hasta que se van al otro extremo: la anorexia.

“A edad temprana es cuando se desarrollan habilidades, hábitos y costumbres. Por eso la niñez y la adolescencia son etapas excelentes para detectar problemas de alteración, como obesidad, anorexia y bulimia, ya que en la edad adulta son sumamente difíciles de tratar”.

Explicó que el problema que más atienden en ese nosocomio es la obesidad mórbida, que abarca más del 70 por ciento de las consultas.

«El peso bajo y la obesidad tienen el mismo componente emocional. Son los extremos del mismo problema».

La especialista aseveró que generalmente por cultura asociamos obesidad con estar sanos y lamentablemente hoy se atienden casos de niños de 13 años con 108 kilogramos de peso.

“Las señales de alarma son que el niño o la niña ganan peso demasiado rápido, que cuando se sientan a comer, comen como desaforados o cuando están tristes o enojados van al refrigerador. Otras señales son si pierden peso demasiado rápido, que también puede ser por alguna enfermedad metabólica”.

La pandemia aumenta los trastornos alimenticios

Un factor que ha incrementado la presencia de los trastornos alimenticios es la pandemia por Covid-19, explicó Miriam Andrea Macías Rizo, adscrita a Nutrición Clínica y al Servicio de Consulta Externa de Pediatría del Hospital Civil Fray Antonio Alcalde.

La pandemia nos ha afectado. Un 80 por ciento de mis pacientes han venido con obesidad y los que ya tenían obesidad han aumentado más su peso. También se presenta un incremento en casos de anorexia y bulimia. Creo que es por el mismo encierro, porque no tienen ninguna actividad”.

Explicó que lo más grave es que antes recibían con anorexia a adolescentes y actualmente ya atienden a niñas de cinco o seis años con este problema.

“El hecho de que se presente en edades más tempranas. Por lo que he hablado con las mamás y las niñas, se debe en mucho a la influencia de las redes sociales y la televisión, que les marca estereotipos. Antes una niña no tenía un celular o una tablet y ahora su acceso es fácil”.

Es preocupante que problemas de anorexia y bulimia se presenten a edades cada vez más tempranas.

Argumentó que una señal de que algo no anda bien es que las niñas se preocupen mucho por su imagen y que no disfruten de ser niñas. Aunque siempre va a existir vanidad, no debe presentarse en exceso. En muchas ocasiones son influenciadas por la amiga, prima e incluso la madre.

“Cuando ya son niñas más grandes, es complicada la atención: hay que cambiarles el chip totalmente. Ellas consultan información en internet que es errónea, pero la toman como verdadera. El acceso a esa información también es parte del problema”.

Dijo que una acción para contrarrestar estos problemas es visibilizarlos y concientizar a las familias, ya que, por la menor interacción familiar, a veces estas situaciones pasan inadvertidas, por lo que es necesario mayor atención de los padres.

Fundamental la atención psicológica y psiquiátrica

Los trastornos del comportamiento alimentario tienen una estrecha relación con factores psicológicos y psiquiátricos. Por ello la importancia de incluir desde el inicio de la atención a estas áreas, dijo Miriam Monserrat Sánchez, psicóloga clínica adscrita a la consulta externa de Pediatría, del Antiguo Hospital Civil Fray Antonio Alcalde.

“La parte psicológica se trabaja con el paciente y la familia, porque muchas veces el trastorno tiene relación con la dinámica que tienen en casa. Hay familias donde los padres están muy inmiscuidos en el trabajo o en otras dinámicas y en el caso de los adolescentes no hay una relación tan afectiva y tienden a presentarse este tipo de situaciones”.

Expresó que los pacientes deben recibir una atención integral. Así como deben tener un proceso individual, siempre es importante incluir en el proceso a la familia.

“Uno de los principales desafíos es lograr que la familia sea parte del proceso. Muchas veces los papás traen a los hijos con la idea de que solo se va a trabajar con el paciente y en ocasiones no están dispuestos a trabajar como familiares».

«Es difícil trabajar con el paciente sin el apoyo de la familia”.

Recalcó que la atención debe ser desde todas esas áreas de la medicina, ya que por lo regular son pacientes que están deprimidos o con ansiedad. En caso de bulimia y atracones es importante la atención psiquiátrica para que administre algún medicamento que ayude a controlar la situación.

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