Con una amplia trayectoria en la administración, manejo, cuidado y conservación de recursos y áreas naturales, Sergio Graf Montero, profesor investigador de la Universidad de Guadalajara, está convencido de que el cuidado de la naturaleza no es tarea exclusiva de aquellos que se dedican a las ciencias biológicas, sino que se trata de un esfuerzo en conjunto entre ciudadanía, científicos, funcionarios y la academia.
Durante su carrera, Graf estuvo a cargo de instituciones como la Reserva de la Biosfera Sierra de Manantlán o en el Instituto de Energías Renovables, de la UdeG; se desempeñó como secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial del Gobierno de Jalisco y, actualmente, es director general de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
Formado como ingeniero agrónomo en las aulas de la UdeG, con décadas de experiencia en el cuidado de los bosques, Graf Montero ha sido acreedor a galardones de talla nacional e internacional, siendo condecorado con la Orden del Mérito del Gobierno de Francia en 2022 y, recientemente, con la Insignia de la Rosa Blanca, en grado de Caballero, que otorga el Gobierno de Finlandia.
¿Dónde inicia el interés por los temas forestales?
“Empecé estudiando Agronomía en la Universidad de Guadalajara, ahí en Las Agujas, lo que ahora es el CUCBA. En aquel entonces conocí al doctor Arturo Curiel, quien me invitó a hacer unos trabajos de conservación de suelos en el Bosque La Primavera, ahí empecé a tomarle gusto a los aspectos de conservación de los recursos naturales; posteriormente el doctor Eduardo Santana me invitó a hacer mi tesis sobre el manejo de fauna silvestre, una tesis no muy común para un ingeniero agrónomo, yo estaba en la carrera de Agrónomo con especialidad en bosques, y ahí empecé a involucrarme en la importancia que tienen los ecosistemas forestales para el manejo de la vida silvestre”.
¿Por qué eligió esta área de estudio?
“Dos razones tuvieron que ver: lo apasionante que es el trabajo con la naturaleza, pero también el contacto que tuve con un profesor sobre asuntos agrarios y sobre la importancia que tienen los bosques en el desarrollo social. Lo que me interesaba más del tema forestal era el valor que tienen los bosques para el desarrollo de las comunidades”.
¿Ha sido un camino difícil?
“No sé si difícil, pero siempre hay retos muy importantes. Creo que es muy valioso estar trabajando en colaboración con personas que están haciendo transformaciones. Durante el periodo que estuve como director de la Reserva trabajaba estrechamente con el doctor Eduardo Santana y el maestro Enrique Jardel, que son gente que ayudó mucho a mi formación, y después con Julia Carabias, entonces secretaria de Medio Ambiente. Eso me permitió aprender de muchas personas que tienen visiones y enfoques que coinciden para el desarrollo del trabajo y eso te permite ir construyendo innovaciones”.
¿Cuál es su vínculo con la UdeG?
“Soy profesor titular en la UdeG, en esta ocasión doy una materia a los alumnos del CUCEA que se llama ‘Instrumentos de política y gestión ambiental’. Siempre es muy estimulante el contacto con los jóvenes para tratar de transmitirles no sólo el conocimiento, sino también los enfoques de trabajo, ciertos valores sobre el trabajo en el sector público o cómo contribuir a políticas públicas. Siempre sigo en contacto con la Universidad colaborando desde cada uno de los cargos públicos que he tenido”.
¿Qué es lo que busca transmitir a sus estudiantes?
“Trato de darles ese mensaje de que la competencia no es la solución, la cooperación es lo que nos va a ayudar a salir del problema. Cada una de las profesiones es importante, tengo alumnos de cuatro carreras diferentes y ven que la problemática ambiental no es un asunto sólo de biólogos, agrónomos o ingenieros forestales, sino que cada uno de los estudiantes en este nuevo contexto de retos tiene que enfrentar el cambio climático”.
¿Cómo se da la colaboración con gobiernos extranjeros?
“En el caso de Finlandia, tiene que ver con mi trayectoria en materia forestal y mi paso por la primera etapa de trabajo en la Conafor; estuve cinco años como coordinador general de Producción y Productividad y teníamos una coordinación muy estrecha con el Gobierno de Finlandia, empujando e impulsando la cooperación. Esta condecoración de la Rosa Blanca se la otorgaron a cuatro personas que hemos tenido una historia de colaboración en materia forestal con Finlandia desde la década de los sesenta, entonces se ha ido consolidando y fortaleciendo, ya que es un país netamente forestal que tiene muchos aprendizajes útiles para nuestro país”.
¿Cuáles son los proyectos de los que se siente orgulloso?
“De los proyectos más importantes fue la consolidación de la Reserva de la Biosfera Sierra de Manantlán, con un enfoque muy participativo de los dueños y poseedores de los recursos de la tierra en la reserva. El otro gran tema fue la creación de las Juntas Intermunicipales de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial en Jalisco y que se están replicando en Chiapas, Quintana Roo y Yucatán, y que estamos impulsando también en Durango; es un modelo de gestión del territorio basado en la colaboración entre gobiernos locales que por sí mismos no pueden resolver problemas que requieren cooperación”.
¿Qué sigue en su trayectoria?
“Actualmente, desde la Comisión Nacional Forestal, espero seguir colaborando con la doctora Claudia Sheinbaum en el Gobierno de la República. Jalisco tiene muchísimo para destacar, la sede de la Conafor está aquí en Guadalajara y tenemos esa oficina de representación en Jalisco, pero trabajamos en todo en todo el país. Estamos trabajando con todos los estados y obviamente con Jalisco, que en materia ambiental ha desarrollado una capacidad muy importante en los últimos años, entonces existe un potencial para replicar muchos de nuestros programas”.