Ha pasado más de un año desde que en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) comenzaron a realizar restauraciones en distintos puntos emblemáticos y cruciales: el Parque Revolución, la Plaza Tapatía, la Plaza de la Liberación, el corredor Chapultepec, la glorieta de La Minerva, entre otros, han sido intervenidos bajo la premisa de ser “mejorados” previo a la celebración del Mundial de futbol 2026.
Aunque algunos de estos cambios fueron celebrados por una parte de la ciudadanía, para otra significó una pérdida del espacio público, de la esencia colectiva y del patrimonio local para convertirse en una postal “linda”, una fachada sin folclor, atractivo para el turista extranjero y la élite.
Uno de los casos más emblemático en Guadalajara es el Parque Revolución, conocido también como «Parque Rojo», pues desde su cierre y hasta el día en el que anunció su reinauguración, colectivos de asociaciones civiles como Lesbobatukada GDL o Asamblea Popular contra el tarifazo, entre otros, realizaron diversas manifestaciones en las que exigían al gobierno municipal su reapertura y que se considerara la participación ciudadana en la toma de decisiones respecto a su restauración y la permanencia de las y los vendedores dentro del espacio.
“Este parque, que por generaciones nos ha llenado a las tapatías y tapatíos y que había estado relacionado con muchas dinámicas sociales muy positivas, llegó a un momento en el que colapsó. (…) Había dinámicas que estaban intoxicando a nuestra ciudad”, mencionó por su parte la presidenta municipal de Guadalajara, Verónica Delgadillo, durante el discurso de reinauguración del espacio.
Mar Medina, estudiante de octavo semestre en la licenciatura en Urbanismo y medio ambiente del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), ha dedicado más de dos años a realizar contenido para redes sociales, mediante su cuenta @marmarurbana, que gira en torno a la educación urbanística y las necesidades de la ciudad, mostrando la realidad de quienes la habitan.
“A lo largo de mi carrera me he dado cuenta de lo que me rodea y he visto la ciudad con otros ojos, así nacieron estas ganas de compartir los problemas, pero también las cosas que a veces olvidamos o damos por sentadas de esta ciudad”, dijo.