¡QUÉ TANTO ES TANTITO!

Después de casi medio siglo de filmada y de mantenerse oculta fue exhibida la película Santo en Los leprosos y el sexo, versión alterna a Santo contra los jinetes del terror

¡Qué tanto es tantito! grita un “vaquero organizador” de peleas del México western, incitando a los valientes a combatir en el ring contra su luchador estrella, “El Toro”, por una bolsa que contiene diez mil pesos.

“Échale Toro, échale”, anima a su luchador el “vaquero organizador”, mientras caen al piso aturdidos sus contrincantes: !Otro valiente, pégale Toro!

Alentado por la cantidad de dinero, el Santo decide lanzarse al ring, mientras que jocosamente unas monjas, sus compañeras de lado, celebran anticipadamente lo felices que se pondrán los huerfanitos con la gran ayuda que recibirán si gana la pelea, al cabo que si pierde, solo serán los cien pesos de la inscripción. “Y si lo matan con quó lo enterramos”, dice una de ellas, mientras otra le contesta: “Ay hermana, no sea ave de mal agüero”. “Yo no más lo digo porque ese peladote está muy fuerte”, le responde. 

!Espérenme¡ ¡ahí voy!, hace su anuncio el enmascarado de plata para subir al cuadrilátero. “Échale Toro, échale”, continúan las porras, mientras el Santo embate a golpes al luchador estrella, quien es vencido finalmente por el enmascarado de plata, tras lanzarse desde las cuerdas sobre él. “Con la ayuda de Dios le dio usted en la torre”, festejan las monjas su triunfo. Pero la celebración es interrumpida: “Santo, ahí lo buscan de parte del comisario de Santa Fe”. 

Y cabalgando su caballo blanco, el enmascarado de Plata parte a salvar a los habitantes del terror que infunden, en el pueblo del viejo oeste, enfermos del Leprosario San Lázaro, quienes con engaños para encontrar una cura de su mal, se unen a un grupo de ladrones.

Es así que tras una serie de aventuras y eventos desafortunados que enfrenta El Santo, la tranquilidad vuelve a Santa Fe. La ciencia ha descubierto una droga para los leprosos y son desenmascarados los verdaderos “jinetes del terror”.

¿De tantito a tanto?

Santo contra los jinetes del Terror (1970) es un western que refuerza los rasgos que caracterizan a el Santo : la sabiduría e impartición de justicia.

Esta película dirigida por René Cardona (actor, director, productor y argumentista) evidencia un listado filmográfico extenso y variado, que permite dar cuenta de su recorrido por la época de oro del cine mexicano. Su paso por las películas de luchadores, superhéroes, monstruos y villanos, así como su forma de apropiarse de algunos géneros cinematográficos específicos como terror, soft porn, erótica, fantasía y hasta  humor, da muestra del control, libertad y la habilidad técnica que poseía el cubano.

Toda esta experiencia en el lenguaje audiovisual se refleja en su forma de adaptar historias, agregando algunas veces picardía para contarlas en el cine y el México de esa época, quizá esto favoreció el desarrollo de una sensibilidad específica que le permitió abrir perspectivas variadas alrededor de productos audiovisuales, pero innovadoras para ese momento de su carrera sobre el contenido exclusivo, segmentación y formación de públicos.

Por lo que para vender, ofrecer y posicionar productos, Cardona decide, o se atreve, a darle un giro distinto a dos películas: Santo contra los jinetes del Terror por Santo en Los leprosos y el sexo, así como El tesoro de Drácula por El vampiro y el sexo. En estas versiones alternas fueron agregadas escenas soft porn a la versión oficial. El Santo desaparece de los carteles “secundarios” dando protagonismo a los actores nuevos y el superhéroe mexicano está alejado de estos momentos candentes, dejando intacta la imagen de justiciero y protector que lo caracteriza.

Estos materiales fueron ocultados en México durante la época en que fueron creados, en 1970, debido a la dura censura de la Federación y la puesta en duda de la reputación de El Santo después de que estos materiales vieran la luz. Mientras que en Europa y Estados Unidos se abrían cines y espacios para exponer las historias del enmascarado de Plata con ese toque pícaro de historias alternas que llevan a lo carnal, lo crudo, lo humano.

¡Ay los leprosos!

Y es que mientras El Santo contra los jinetes sucede con normalidad, entre transiciones de escenas, la historia de Santo en Los leprosos y el sexo nos conecta a una especie de libro vaquero sin diálogos, que entre silencios y música sutil con guitarras “sexys” deja al descubierto desnudos acompañados de actos sexuales que aparecen en momentos poco esperados, cuidados de forma quirugica y con exposición en pantalla cronometrada.

Tres escenas de pareja, dos escenas esperadas y una tercera donde participa un “leproso” y una “cabaretera”. Esta última es agregada después del asalto a la cantina del pueblo, gritos, un asesinato de un adulto mayor y un golpe en la cabeza de la “cabaretera”, una de las secuencia de escenas que para quien escribe esta nota es una de las más violentas de la película. 

En la variación de la historia de Santo en Los leprosos y el sexo después de pasar por el clímax de la película, uno de los “leprosos” lleva a la “cabaretera” a la bodega para arrancarle la ropa y obligarla a tener relaciones sexuales, situación que podría definirse como una violación que pronto cambia de tono cuando la “cabaretera” comienza a acceder, dejándose llevar por el momento, permitiendo que la música suavice el momento, cambiando drásticamente de agresivo a “sexy” y así regresar en una transición más con un paneo rápido en algo que parece una tabla o pared pintada con aerosol y el sonido de arpa, para así apreciar al resto de la historia de Santo contra los jinetes del Terror en su versión comercial, mostrando que al superhéroe mexicano por excelencia nada lo corrompe.

De manera que quizá esta última escena pudo haber sido el parteaguas para la censura de este contenido en su versión pícara y su desaparición por años para avanzar a través del tiempo entre generaciones cambiantes, tecnología y juicios sociales que trascienden. 

Entonces, ¿qué Santo se siente con ánimo para hacerle la faena a ese Toro?

Con esta interrogante, una de las monjas pregunta y al mismo tiempo alienta a El Santo a luchar para ganar el premio que será entregado a los “huerfanitos”. Pero él ganó más que eso: enigmas, tabúes y la reafirmación de que su personaje familiar son inamovibles del camino de la verdad y la justicia, disparando la promoción y búsqueda exclusiva de estos contenidos por el morbo de su participación o no en esas escenas candentes. 

Ganar ganar es lo que podría decirse que tienen este tipo de contenidos exclusivos, debido al alto grado técnico de ejecución de la cinta, recuperación de materiales después de más de 40 años para intervenirlos correctamente y promoción estratégica direccionada. La lista podría seguir debido a que es un producto bien encapsulado en el tiempo y con el menor deterioro posible.     

¿Por qué ahora?

Videomart es una plataforma de streaming con contenido exclusivo que permite comprar, vender y coleccionar tus películas favoritas. 

Esta propuesta de Moisés Zamora (director, productor y escritor) trae consigo la idea del Blockchain que favorece el consumo y transferencia de bienes digitales entre usuarios de la plataforma sin la intervención de terceros, regresando el poder al consumidor.

Los leprosos y el sexo, “ la pelicula más polemica de El Santo”, es uno de los títulos exclusivos de la plataforma, promocionado junto a una lista de materiales que podrían representar una colección y espacio importante para la industria cinematográfica hispanohablante.

Videomart está realizando un gran trabajo de recuperación de material cinematográfico, montaje para las nuevas tecnologías de proyección y sonido, prometiendo calidad y espacio de exposición independiente de alto nivel. En horabuena.

DATO

En función especial, Los leprosos y el Sexo fue proyectada el pasado sábado 3 de febrero, en la Sala 1, de la Cineteca de FICG.

VIDEOMART Y CINETECA
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