Los misterios de las galaxias

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La humanidad tiene ya varios avances sobre el conocimiento de las galaxias —formas, distribución, velocidad, interacción y composición química— y también diversos misterios, como el relativo a su masa verdadera, “que tiene que ver con aspectos de la ley de gravedad o la existencia de otro tipo de partículas”.

Lo anterior lo explicó Simon Kemp, investigador del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), quien ha estudiado por más de 25 años estas agrupaciones cósmicas, “que están formándose desde el principio del universo, con el Big Bang”.

Las galaxias son las formaciones más grandes del universo. Hay aproximadamente cien mil millones y cada una cuenta también con cien mil millones de estrellas en promedio. Sin embargo, por las distancias a las que se encuentran (dos millones de años luz la más cercana), generalmente no podemos verlas a simple vista. En una noche limpia y oscura, precisó, “lo que podemos ver es nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, con sus planetas, estrellas y nebulosas”.

El especialista señaló que estas agrupaciones tienen diversos tamaños y formas: “Las más famosas son las de brazos espirales —dos o más—. Hay también elípticas, que son más suaves, sin rasgos estructurales”.

La astroquímica ha permitido ver si tienen los mismos elementos que las estrellas de nuestra galaxia, como los metales, el carbono y el oxígeno: “En general parece que sí hay ligeras diferencias, las que dependen de las evoluciones que han tenido”.

La espectroscopía permite conocer sus velocidades y su dirección de movimiento (efecto Doppler). “Algunas se mueven hacia nosotros, otras se alejan”. Cuando observamos el universo, podemos ver la secuencia de la evolución.

Los ojos de la humanidad
Sobre los instrumentos que usa el hombre para escudriñar el infinito, el especialista del CUCEI dijo que los telescopios en la Tierra “son cada vez más grandes (más de 10 metros de espejo) y más costosos”. Con éstos se pueden ver detalles más débiles de los halos (espacios que rodean las galaxias), donde es posible detectar filamentos y puentes hacia otras galaxias.

Los satélites espaciales, cuyas observaciones no se ven afectadas por la atmósfera de la Tierra, permiten observar detalles más finos sobre los centros de las galaxias, como los hoyos negros.

Sobre los misterios que intrigan a la comunidad científica, el investigador apuntó que uno de éstos es la masa de las galaxias: “La masa total, según la ley de gravedad, puede ser 10 veces más grande que la masa medida por el brillo de la galaxia. Esto podría implicar dos cosas: que la ley de gravedad, que se ha comprobado en la Tierra, no opera con exactitud a escalas más grandes —por lo que algunos recomiendan hacer ajustes—, o la presencia de otro tipo de partículas, la denominada ‘materia oscura’”.

El especialista británico se incorporó a la Universidad de Guadalajara hace 15 años. Para sus estudios acude con sus alumnos al observatorio de San Pedro Mártir (en Baja California) a tomar imágenes y sacar datos, o se apoya en lo que generan los satélites espaciales.

Simon Kemp, quien obtuvo su permanencia en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel II, afirmó que si bien la humanidad avanza en el conocimiento sobre el universo, “siempre hay algo nuevo que estudiar y comprender”.

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