La modificación del Plan de desarrollo para El Bajío

651
Estadio Chivas El Bajío Zapopan, Jalisco

Más allá de las cifras, hago mías las palabras textuales de Eduardo Galeano, cuando al hacer una reflexión al respecto en su artículo “Somos todos culpables de la ruina del planeta”, escribió: “los datos ocultos bajo el palabrerío acerca del medio ambiente revelan que el veinte por ciento de la humanidad comete el ochenta por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio, y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables”.1
Con este preámbulo quiero abordar la problemática originada por la urbanización de la zona de “El Bajío”, ubicada en la subcuenca Boca de la Arena-El Bajío, que a su vez forma parte de la subcuenca Atemajac-Colomos. Ambas desembocan en el río Atemajac y en otros arroyos que en los últimos años han sido destruidos u obstruidos a causa del desarrollo urbanístico inmoderado dentro de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Según el reporte de un periódico local, el acuífero de Atemajac aporta el 27 por ciento del agua de la ciudad y tiene una extensión aproximada de 733 kilómetros cuadrados, con mil 200 pozos que abastecen el acuífero. Al año tiene una extracción de 160 millones de metros cúbicos, contando con una recarga de sólo 147 millones de metros cúbicos, lo que provoca la disminución del nivel del manto freático en un metro cada cinco años.
Desde el momento en que se dio a conocer la construcción del Centro JVC y la Villa Panamericana de El Bajío, muchos especialistas han alzado su voz para advertir que el crecimiento desordenado del área urbana y la sobreexplotación de los mantos freáticos ponen en severo riesgo la conservación del acuífero de Atemajac, y por lo tanto, la sustentabilidad de la Zona Metropolitana de Guadalajara por la afectación de los recursos hídricos subterráneos.
La polémica se ha intensificado desde el año pasado por las constantes violaciones a las leyes vigentes y por las contradicciones de los recientes desarrollos con lo establecido en el Plan Parcial de Desarrollo, que dicho sea de paso, fue presentado y aprobado por las autoridades gubernamentales de los tres niveles de gobierno para la zona que comento.
Si se respetara este ordenamiento, sería posible tal y como lo marca la Ley de Desarrollo Urbano del Estado de Jalisco: “Definir las normas que permitan dictar las medidas necesarias para ordenar los asentamientos en el estado de Jalisco y establecer adecuadas provisiones, usos, reservas y destinos de tierras…”, en lugar de seguir destruyendo los recursos naturales, ya de por sí bastante escasos.
Como algunos académicos han mencionado, el destino de El Bajío es el mismo del bosque La Primavera, porque ambos forman parte de un solo ecosistema, con características peculiares por ser sumidero de lluvia y escurrimientos y ser, por razones naturales, un potencial hidrológico que debemos salvaguardar y conservar.
El derecho a un medio ambiente equilibrado y sano es indiscutiblemente un derecho fundamental de las personas, que está reconocido constitucionalmente en la mayoría de los países. Particularmente en nuestra carta magna lo encontramos en el artículo cuarto, y que debe ser estrictamente respetado.
Es inconcebible que ahora se esté aprobando en El Bajío un plan modificado de desarrollo, donde se construirán todavía muchísimas más viviendas, además de la Villa Panamericana, sin que los ciudadanos nos manifestemos exigiendo la preservación de la cuenca.
Ejerzamos nuestro derecho en beneficio de la vida y particularmente de un recurso que cada día es más importante, más caro e indispensable: el agua.
El avance científico, el desarrollo inmobiliario sin control y la tecnología, han hecho que este derecho esté siendo vulnerado, porque el hombre está destruyendo el medio ambiente. Por ello los invito a defender el derecho a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado.

* directora del Sistema de Educación Media Superior

1http://www.portalplanetasedna.com.ar/uselo01.htm consultada el 27 de junio de 2011

Artículo anteriorCrisis presupuestal en la Universidad de Guadalajara
Artículo siguienteEl sistema educativo mexicano