domingo, octubre 25, 2026
domingo 25, octubre, 2026

La comunicación como antídoto frente a la IA y la desinformación

A lo largo de tres jornadas, la comunidad UdeG reflexionó sobre cómo la alfabetización digital, el pensamiento crítico y la integridad son herramientas fundamentales para no perder el rumbo en la era de los algoritmos

En los pasillos del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) el ambiente de estos días no fue el de un festejo tradicional; la conmemoración de los 40 años del Departamento de estudios de la comunicación (Decs) y los 20 años de la licenciatura en Comunicación pública lo convirtió en un espacio vivo de diagnóstico y catarsis colectiva.

En un entorno mediático atravesado por la saturación de datos, la inmediatez algorítmica y la irrupción vertiginosa de la inteligencia artificial, tanto el estudiantado como el cuerpo docente coincidieron en una certeza: la comunicación ya no es sólo una disciplina académica, sino una necesidad vital para organizar a la sociedad.

Frente a la saturación informativa, la urgencia de estar “orgánicamente informados”

Uno de los principales ejes que marcó las experiencias compartidas entre aulas y conversatorios fue el reto de sobrevivir a la intoxicación digital y a las noticias falsas. Lejos de proponer fórmulas teóricas abstractas, la discusión se enfocó en cómo las personas viven y procesan el flujo diario de información.

Al abordar el papel de la disciplina frente a la manipulación algorítmica, el doctor Rodrigo González Reyes, profesor e investigador del CUCSH, enfatizó que la comunicación sostiene la estructura misma del tejido social: “Cualquier cosa que tenga que ver con la organización, el ser o el actuar está cruzado por la comunicación. Por lo tanto, si no entendemos los principios comunicativos, estamos perdiendo definitivamente la forma de entender cómo nos organizamos”.

La respuesta ante la sobrecarga de contenidos no radica en aislarse de la tecnología, dijo, sino en rescatar el contacto directo y el rigor metodológico al momento de consumir noticias.

«Lo primero es seguir estando orgánicamente informados. ¿A qué me refiero con orgánicamente? A recurrir a las fuentes siempre originales, que son básicamente las personas… Definitivamente, confrontar siempre la información que vamos obteniendo de un lado con otra y que las fuentes sean distintas”, subrayó.

De la resistencia a la integridad académica de la IA

La integración de la IA en la vida universitaria fue otro de los temas transversales que detonó mayor dinamismo entre las distintas generaciones. Lejos de posturas alarmistas, las vivencias expresadas por el estudiantado revelaron una transición madura: de la incertidumbre inicial hacia una alfabetización digital basada en la ética y la transparencia.

Jacqueline, estudiante de último semestre de la licenciatura en Comunicación pública, relató cómo ha cambiado la perspectiva en las aulas desde que ingresó a la carrera hasta la actualidad: “Cuando inicié recuerdo que los profesores no mencionaban nada acerca de la IA, fue a finales del primer semestre cuando empezaron a implementar los lineamientos que debíamos tener si la usábamos”.

Esta alumna, quien colabora en el equipo de una publicación académica estudiantil, explicó que el uso de la IA requiere un filtro humano constante para evitar vicios de redacción, evaluar patrocinios o detectar inconsistencias, proceso que realizan bajo la supervisión de la editora. Destacó también cómo la práctica diaria les ha enseñado a refinar sus prompts e instrucciones para evitar textos genéricos y cuidar la propiedad intelectual.

Desde la perspectiva docente se subrayó la responsabilidad institucional de canalizar la curiosidad juvenil sin perder el compromiso social. Como señaló la doctora Frida Rodelo Amezcua, coordinadora de la licenciatura en Comunicación pública: “El perfil del estudiantado de comunicación se sigue manteniendo como un perfil de jóvenes con muchas inquietudes de expresión, de hacer cosas creativas y de incidir. Tenemos que seguir haciendo hincapié en dar cauce a esa inquietud, pero darle una forma crítica; darles herramientas para que esa inquietud no se despliegue de manera desbocada, o ahora que tenemos la IA y sus múltiples sesgos, darles herramientas para que realicen acciones de creación que no pierdan el enfoque crítico y de aporte a lo social”.

Una visión “ajena” a la formación en comunicación

A este evento asistieron personas de diversos departamentos y licenciaturas. Sergio, alumno de la licenciatura en Filosofía y Hugo, de Historia, se mostraron entusiasmados por todo lo compartido por las y los ponentes.

Ambos destacaron lo presentado por el doctor Carlos Vidales en el conversatorio “Comunicación e IA: situando un debate”, donde coincidieron en la mirada profundamente crítica, filosófica y optimista del investigador, quien más allá de buscar una explicación del funcionamiento de ésta, abordó lo que en esencia significa el concepto de “inteligencia artificial”.

Vidales arrojó más preguntas que respuestas que hacen replantear lo que muchas personas tienen sobreentendido sin realmente llegar a entender siquiera del todo. El ponente subrayó que más allá de la amenaza filosófica o de uso de ésta, el verdadero impacto y preocupación se encuentra en el ambiental más que el para qué se usa.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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