miércoles, junio 24, 2026
miércoles 24, junio, 2026

Hablar para transformar: taller de oratoria del CUTonalá

Este arte no consiste únicamente en hablar frente a una audiencia, implica aprender a comunicar ideas, construir confianza y descubrir que la voz puede convertirse en una herramienta para transformar el entorno

Naomi Curiel, estudiante y emprendedora, asumió el reto de impartir por primera vez el Taller de oratoria en e Centro Universitario de Tonalá, que para ella comenzó como una experiencia llena de incertidumbre pero terminó convirtiéndose en un espacio de crecimiento mutuo, confianza y aprendizaje para todos los participantes.

La capacidad de expresarse con claridad, seguridad y convicción es una herramienta que trasciende las aulas. Con esa idea como punto de partida, durante este semestre se llevó a cabo una nueva jornada del Taller de oratoria, una iniciativa que busca fortalecer las habilidades comunicativas de los estudiantes y brindarles herramientas para que puedan desenvolverse en los ámbitos académico, profesional y personal.

La instructora Naomi Curiel, además de ser emprendedora, estudia la licenciatura en Contaduría pública en el Centro Universitario de Tonalá. Esta doble experiencia le permitió conectar de manera cercana con los participantes y comprender de primera mano los desafíos que enfrentan al momento de hablar en público.

“Al principio sí sentía miedo, por la cuestión de que yo seguía siendo estudiante también”, comparte al recordar sus primeras sesiones. La responsabilidad de dirigir un grupo representó un reto importante, pero conforme avanzaron las clases, la confianza comenzó a construirse tanto en ella como en sus alumnos.

Desde el inicio, el objetivo fue claro: convertir la oratoria en una experiencia práctica. Más allá de la teoría, las sesiones estuvieron diseñadas para que los estudiantes participaran de forma activa, desarrollaran confianza y encontraran su propia voz.

“Yo les recalcaba que este taller era más que nada práctica para que pudieran desenvolverse y tener mayor confianza”, explica.

Los resultados comenzaron a hacerse evidentes desde las primeras semanas. Cada estudiante llegó con habilidades y niveles de seguridad distintos; algunos mostraban facilidad para expresarse frente a un grupo, mientras que otros enfrentaban mayores dificultades. Aun así, el progreso fue constante.

“Desde la primera clase hasta la última sesión se notó bastante mejoría. Ellos pudieron aumentar su confianza”, señala.

Más allá de las habilidades técnicas, el taller se convirtió en un espacio de intercambio de experiencias. Los participantes compartieron anécdotas personales, reflexiones y ejercicios que les permitieron fortalecer su capacidad de comunicación mientras construían vínculos con sus compañeros y con la propia instructora.

Para Naomi, una de las mayores satisfacciones fue observar cómo los estudiantes aplicaban fuera del aula las herramientas aprendidas durante las sesiones. Algunos, incluso, le comentaban que habían utilizado los ejercicios y estrategias en actividades académicas o situaciones cotidianas.

“Me decían, ‘Maestra, hoy utilicé algunas de las herramientas que nos enseñó’. Escuchar eso era muy gratificante”, recuerda.

Actualmente, el Taller de oratoria celebra su segundo ciclo, consolidándose como una actividad que responde a una necesidad cada vez más presente entre los estudiantes: desarrollar competencias de comunicación que complementen su formación profesional.

La experiencia también dejó una enseñanza importante para quien estuvo al frente del grupo. Más allá de transmitir conocimientos, descubrió el valor de la relación que puede construirse entre docentes y estudiantes cuando existe confianza y compromiso mutuo.

Uno de los momentos más significativos ocurrió durante una actividad realizada con motivo del Día del maestro. Sin previo aviso, los participantes agradecieron públicamente el acompañamiento recibido durante el semestre.

“Fue algo muy bonito, no lo esperaba. Sentí que realmente había hecho un buen trabajo”, relata.

Al finalizar el taller, la sensación fue compartida. Los estudiantes fortalecieron sus habilidades para hablar en público, mientras que la instructora confirmó que la enseñanza también es una experiencia de aprendizaje constante. Porque, al final, la oratoria no consiste únicamente en hablar frente a una audiencia, también implica aprender a comunicar ideas, construir confianza y descubrir que la voz propia puede convertirse en una herramienta para transformar el entorno.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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