
A esta alumna del SEMS, la práctica del taekwondo le ha proporcionado liderazgo y fortalecimiento físico y mental
Mientras algunos estudiantes terminan sus actividades al salir de clases, otros continúan su jornada persiguiendo aquello que les apasiona. Tal es el caso de Estivalis Yaretzi Siordia Plascencia, estudiante de cuarto semestre del turno matutino de la Preparatoria 2, quien desde hace cuatro años practica taekwondo, una disciplina deportiva que se ha convertido en una parte fundamental de su vida.
Su historia comenzó cuando ella tenía 12 años, pues una de sus mejores amigas la invitó a entrenar junto con ella; lo que inició como una actividad compartida pronto se convirtió en una pasión que la ha acompañado hasta la actualidad.
“Lo que me llamó la atención del deporte es la disciplina que conlleva, el respeto y la empatía hacia los demás”, dijo Estivalis Yaretzi.
Además de asistir a clases por la mañana, ella dedica gran parte de sus tardes al entrenamiento. Martes, jueves y viernes permanece en el gimnasio hasta la noche, una rutina que requiere organización y constancia para cumplir también con sus responsabilidades académicas.
Uno de los principales desafíos de Estivalis Yaretzi ha sido encontrar el equilibrio entre escuela y deporte. Después de varias horas de entrenamiento, en ocasiones aún debe realizar tareas o estudiar. Sin embargo, considera que el esfuerzo vale la pena.
Más allá de la actividad física, el taekwondo se ha transformado en un espacio de bienestar personal. “Lo que más me motiva a continuar es que el deporte me ayuda muchísimo en temas de ansiedad o depresión. Lo tomo como si fuera mi descanso del mundo; realmente las horas de entrenamiento son lo mejor de mi día”, comentó.
La disciplina y la perseverancia le permitieron alcanzar una de las metas más importantes de su trayectoria: obtener la cinta negra. Recuerda especialmente el examen que presentó para lograrlo, una experiencia que considera uno de los momentos más significativos de su corta vida deportiva.
El aprendizaje también ha ido más allá de los entrenamientos. Hoy en día apoya a su maestro en las clases para niñas y niños, una experiencia que le ha permitido desarrollar habilidades de liderazgo y enseñanza.
“Es muy bonito trabajar con los pequeños y enseñarles lo que tú sabes; que algunos te vean como inspiración es algo que me ha marcado mucho”, contó la estudiante.
Gracias al taekwondo, Estivalis Yaretzi afirma haber fortalecido valores como la responsabilidad, el respeto, la empatía y el trabajo en equipo, herramientas que también aplica en su vida cotidiana y en su formación académica.
A futuro, espera participar en más competencias y convertirse en maestra de taekwondo. Para quienes desean combinar sus estudios con alguna actividad que les apasione, ella les comparte un consejo sencillo: “No dejen que la escuela los detenga de hacer lo que les apasiona. Todo en esta vida se puede si te organizas bien”.
Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.
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