Especialistas se reúnen en encuentro sobre análisis de la conducta

Es organizado por el Centro de Estudios e Investigaciones en Comportamiento del CUCBA

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Fotografía: Abraham Aréchiga

Analizar la conducta de las personas es importante no sólo para comprender qué impulsa a una persona o animal a asumir ciertos tipos de decisiones, sino también para encontrar soluciones a problemas persistentes.

Este miércoles se realizó el segundo Encuentro de Análisis de la Conducta, organizado por el Centro de Estudios e Investigaciones en Comportamiento del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarios (CUCBA) de la UdeG, donde investigadores de distintas partes del mundo mostraron los avances de sus estudios.

Una de las participantes fue la directora ejecutiva de la Association for Behavior Analysis International, María Malott, quien por 30 años ha presidido tal organismo que impulsa la investigación de dicha área del conocimiento.

“Es importante estudiar la conducta a nivel social, experimental, y este programa de la Universidad de Guadalajara es ejemplar en ese sentido. Lo interesante es que el campo está indefinido; en mi caso he estado enfocada en aspectos culturales con los muralistas mexicanos, pero también tenemos el impacto de la pandemia en los aspectos sociales y de salud”, declaró.

Añadió que la versatilidad de campos de acción facilita que quienes investigan el comportamiento se alejen de los conceptos básicos, por lo que reconoció el trabajo de la UdeG por emprender estos encuentros.

Carlos de Jesús Torres Ceja, investigador de esta Casa de Estudio e integrante del Comité organizador, explicó que el encuentro “surge de la necesidad de espacios de reflexión sobre el análisis mental de la conducta, sobre el estado actual de la investigación”, particularmente dedicado a estudiantes de la materia.

En dicho recinto se dieron cita estudiantes de Psicología y de la maestría en Ciencias del Comportamiento, con el fin de reflexionar e intercambiar ideas sobre los temas presentados.

Una de ella fue Ammy Reyes Carrillo, de la licenciatura en Psicología del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), quien junto con Gerardo Elizarrarás, Maryana Gattas, Arturo Berrellez, Daniel Viruete, Víctor Díaz y Erick Barrón realizaron uno de los carteles expuestos durante el encuentro, donde detallan el estudio “Indefensión aprendida en mujeres víctimas de violencia por razón de género”.

“Este trabajo inició como un proyecto de una compañera de ciencias forenses y quiere desarrollar intervenciones para víctimas por razón de género, todo basado en evidencia científica”, dijo Reyes Carrillo.

Detalló que la indefensión aprendida es cuando una víctima que vivió situaciones aversivas no toma la posibilidad de escapar de ésta, dado a que se ha aprendido a no hacerlo.

“Esa es la hipótesis que desarrollamos; basado en esto, si le damos un seguimiento de activación conductual psicológica (como una terapia) podrían tomar más fácilmente la decisión de denunciar a sus agresores”, añadió.

Otra de las participantes fue Gloria Verónica Ochoa Zendejas, estudiante de la maestría en Ciencias del Comportamiento del CUCBA, con orientación en Análisis de la Conducta; ella recientemente fue reconocida por la Society for the Quantitative Analyses of Behavior, con sede en Denver, Colorado, EUA, con el Premio en memoria a Tony Nevin.

Esto debido a la realización del estudio sobre intervenciones para reducir las elecciones impulsivas en ratas en edad infantil.

“Mi programa es descuento por demora en donde le pongo a elegir dos palancas a las ratas: una le da reforzamiento inmediato y otra un reforzamiento en un periodo más largo. La elección impulsiva se vería al elegir una recompensa pequeña inmediata en lugar de una más duradera, aún cuando esta última es más óptima”, dijo.

 En términos humanos esto sería como preferir una comida chatarra que una saludable. “Preferimos los reforzamientos inmediatos como comer una hamburguesa que da placer al momento, que comer una ensalada que da el beneficio a largo plazo; entonces, solemos elegir los inmediatos; así es como medimos la impulsividad de elección”.

Con este trabajo la joven ha logrado que ratas opten por las recompensas a largo plazo mediante tratamientos que se basan en la percepción del tiempo.

“Las ratas que tienen una estimación más precisa del tiempo son capaces de esperar el reforzamiento que toma más tiempo, debido a que no hay incertidumbre sobre el momento en que va a llegar”, explicó.

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