martes, agosto 18, 2026
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Entre el arte y la ingeniería

Desde el CUCEA, esta estudiante se expresa y conecta con los demás a través de su talento para cantar y su forma de emprender

Se podría presentar como Mariana Monserrat Villanueva Vázquez, estudiante de quinto semestre de Ingeniería en negocios en el CUCEA, o como María Serrat, el nombre artístico con el que le da vida a miles de historias con su voz y música. Pero hoy la llamaremos Mar, como la conocen sus amigos, quienes la describen como una persona cálida, empática y talentosa.

Mar conoció el canto a los cuatro años y se enamoró de él gracias a su padre Felipe Villalobos, quien también cantaba y siempre ha sido su inspiración. “Su voz llenaba la casa de alegría y yo, fascinada, trataba de imitarlo”, comenta, aclarando que perfeccionó su técnica imitando a otros artistas, ya que jamás ha tomado clases de canto.

Desde muy pequeña comprendió que la música puede transmitir emociones profundas y descubrió que esta disciplina no sólo era algo que disfrutaba, sino una manera de expresarse y conectar con los demás.

Por otro lado, las matemáticas, las ventas y el emprendimiento siempre despertaron su interés. Desde pequeña mostró una inclinación por los negocios: aprovechaba cualquier oportunidad para emprender, vendiendo desde pulseras hasta empanadas a sus compañeros de escuela.

Esa curiosidad la llevó años después a cursar un taller de emprendimiento en la preparatoria, experiencia que terminó por confirmar que Ingeniería en negocios era la carrera ideal para ella. “No todo en el mundo es analizar, así como tampoco todo es artístico y creativo”, reflexiona Mar, convencida de que ambas formas de pensar pueden complementarse.

Para ella, la lógica y la creatividad no compiten entre sí, juntas le han permitido construir un camino que integra su pasión por la música con su interés por los negocios. A pesar de que, a primera vista, una ingeniería podría parecer algo opuesto al arte y a la expresión del canto, para ella ambas conviven en una misma atmósfera y le ayudan a desarrollar habilidades para alcanzar sus objetivos.

“La ingeniería me ha brindado herramientas sólidas en áreas como estadística, probabilidades y estudios de mercado. Por otro lado, el canto potencia mi capacidad de innovación, permitiéndome percibir la realidad desde perspectivas diversas”, dijo.

Su capacidad para fusionar estas dos disciplinas llegó a otro nivel cuando comenzó a aplicar conocimientos como el análisis de datos y la interpretación de métricas en la gestión de su proyecto artístico, administrando plataformas como Spotify for artists, diseñando campañas publicitarias e interpretando indicadores para optimizar su carrera.

A pesar de ser una chica apasionada y entregada, incursionar en dos disciplinas de manera constante conlleva sus dificultades, pues, como ella comenta, “gestionar las tareas académicas y las clases exige una disciplina constante, pero mantenerse vigente en el ámbito musical requiere una entrega adicional”.

No todo es perfecto y lejos de romantizar una vida ocupada y muchas veces llena de estrés, ella dice que “no está mal dedicarle más tiempo a una cosa, aunque descuides la otra; no se puede hacer todo al mismo tiempo”; algo que con frecuencia olvidamos en un mundo que suele premiar la productividad constante y hacer que el descanso parezca un lujo en lugar de una necesidad.

Más allá de ser el lugar donde cursa su carrera, CUCEA también se convirtió en un espacio para impulsar su faceta artística. Mar formó parte de la banda del centro universitario, con la que se presentó en distintos eventos dentro del campus junto al coro, además de participar en una actividad dirigida a estudiantes de intercambio, donde compartió la riqueza de la música mexicana.

Para ella, esta experiencia representó mucho más que cantar frente a un público: “Conocí a gente como yo, apasionada por la música; músicos, compositores y personas increíbles”, recuerda al hablar de su paso por la banda del CUCEA.

En el futuro, Mar se visualiza como una cantante exitosa y reconocida, capaz de llevar la riqueza de la cultura mexicana a nuevos escenarios. Al mismo tiempo, aspira a construir un ecosistema de negocios que impulse a los artistas independientes, genere empleos con impacto real y contribuya al crecimiento de la industria musical. Para lograrlo, busca combinar la visión estratégica que le ha brindado la ingeniería con el poder transformador del arte.

La historia de Mar demuestra que el arte y la ingeniería no siempre transitan por caminos distintos. En ocasiones, ambas disciplinas se encuentran para construir proyectos capaces de transformar ideas en oportunidades y la creatividad en impacto.

“Mi formación académica y mi carrera artística no son caminos separados: son dos pilares que se alimentan mutuamente”.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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