jueves, mayo 21, 2026
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El viaje de los estudiantes que transformaron su pasatiempo en vocación

Los talleristas del CUGuadalajara comparten saberes y herramientas con sus pares; la tarea entraña diversos retos, pero también deja múltiples satisfacciones

A medida que el ciclo escolar se aproxima a su fin, el Centro Universitario de Guadalajara (CUGuadalajara) consolida una de sus iniciativas más valiosas para el desarrollo comunitario y académico: los talleres de extensión. Este programa destaca por una particularidad fundamental: son los propios estudiantes, con conocimientos plenamente comprobados en sus áreas, quienes asumen el papel de instructores para compartir su talento con la comunidad universitaria. 

Este semestre ofreció una gran diversidad de opciones formativas, recreativas y deportivas; los talleres de Excel básico, escritura creativa, boxeo, taekwondo, música básica y k-pop se mantuvieron activos en las aulas y espacios comunes del centro, ofreciendo herramientas prácticas y artísticas a los alumnos inscritos.

Para conocer de cerca el impacto y la realidad de este proyecto, conversamos con dos de los talleristas que lideraron sus respectivos grupos durante este periodo: Elena Ochoa, titular del taller de dibujo y pintura y Jorge Díaz, encargado del taller de diseño sonoro. Sus testimonios reflejan los retos lógicos de la enseñanza y un profundo proceso de autodescubrimiento.

Elena Ochoa asumió el liderazgo de su taller de manera orgánica. Tras desempeñarse como co-maestra en su primer semestre, para este tercer ciclo recibió la invitación de convertirse en la única encargada del grupo. A pesar de recibir constantes comentarios positivos de su familia y entorno sobre su talento, Elena confiesa que la primera vez frente al grupo se sintió “horrible” debido a la ansiedad, y que el síndrome del impostor la acompañó durante el proceso.

Para ella, el mayor reto no ha sido técnico, sino transmitir la consistencia necesaria para mejorar en el arte. Sin embargo, la recompensa ha sido enorme: “Me gusta ver a las personas encontrar ese gusto y libertad de expresión a partir del arte; que no hay reglas para la perfección y que tampoco es necesario obtener dicha perfección para crear”, comparte. 

Ver a alumnos temerosos desarrollar prácticas profesionales en sus sketchbooks fue sumamente gratificante para ella. Esta experiencia le permitió organizar sus tiempos sin sacrificar su descanso, la ayudó a desarrollar una expresión verbal más fluida y a considerar la docencia infantil en su futuro profesional.

Jorge Díaz se integró al programa motivado por los canales de difusión del CUGuadalajara y el deseo de enseñar algo que realmente fuera de interés común. Él se dio cuenta de que tenía el nivel para enseñar cuando su pasatiempo comenzó a generar ingresos, proyección de imagen y una alta calidad laboral. El inicio no estuvo exento de retos; admite haberse sentido nervioso al enseñar por primera vez a personas de su misma edad.

En el aula, lo más difícil fue lidiar con las mañas técnicas preestablecidas de los usuarios y la necesidad de equipos de cómputo para los temas prácticos. En contraste, la mayor satisfacción radicó en impartir temas universales y libres de reglas escritas, como el diseño de sonido. Enseñar transformó su perspectiva disciplinaria: “Fue como hacer un propio examen”, explica, permitiéndole identificar con exactitud qué temas domina y cuáles debe reforzar. Además, descubrió su capacidad para explicar conceptos complejos de forma clara. Sin tener que sacrificar su vida social o descanso, Jorge desarrolló una sólida seguridad al comunicarse y ahora considera firmemente la docencia como parte de su futuro profesional.

Al cierre de este periodo, ambos instructores recomiendan ampliamente la experiencia a otros estudiantes que tengan el tiempo, las ganas y la intención de ayudar a sus compañeros a mejorar. Los talleres de extensión demuestran que el aprendizaje en el CUGuadalajara es un ciclo bidireccional: mientras la comunidad universitaria adquiere nuevas destrezas, los jóvenes talleristas consolidan su liderazgo, seguridad y competencias profesionales de cara al futuro.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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