viernes, mayo 8, 2026
viernes 8, mayo, 2026

El territorio que nos construye

CUCSur promueve ejercicios que les permiten a los universitarios alzar la voz y reconocer el valor de observar su entorno

Como parte del Programa de desarrollo de habilidades lectoras, el CUCSur llevó a cabo el taller “El territorio que nos construye: herramientas metodológicas para escribir nuestra cotidianidad”, un espacio donde se combinó reflexión literaria con la exploración de la identidad y el entorno.

La Universidad de Guadalajara siempre busca fortalecer la formación integral no sólo de las y los estudiantes universitarios, sino también de usuarios externos y de todo público. Por medio de estas iniciativas promueve un acompañamiento que brinda más herramientas, recursos y espacios seguros para que las personas puedan expresarse, aprender y desarrollarse dentro de su comunidad.

La actividad fue organizada por Marcela García Rojas, coordinadora del programa, quien cada semestre impulsa talleres dirigidos a la comunidad universitaria, como “Mejor hablar y club de lectura”. En esta ocasión, el evento formó parte de la agenda de formación integral de la biblioteca, en busca de un espacio donde los estudiantes y el público en general puedan ampliar su panorama.

El taller se convirtió en un espacio dinámico donde las y los estudiantes no sólo escucharon, sino que participaron activamente. A partir de ejercicios sencillos de observación de la vida cotidiana, la ponente los invitó a mirar su entorno con otros ojos y a escribir desde su propia experiencia, logrando que poco a poco se soltaran y compartieran lo que viven, sienten y piensan en su dia a dia. 

La sesión estuvo a cargo de Daniela Rodríguez Contreras, geógrafa y doctorante en Ciencias sociales, quien propuso un taller dinámico enfocado en la participación de las y los estudiantes, a quienes invitó a reflexionar sobre su entorno y a escribir desde su propia experiencia. 

“El objetivo fue presentar herramientas que normalmente se utilizan en la investigación académica, pero que también pueden servir para que las y los estudiantes comiencen a escribir desde la observación de su propia cotidianidad”, dijo Daniela.

Durante la actividad, el concepto de “territorio” se trabajó desde una perspectiva cercana, vinculando la literatura con la experiencia de las y los participantes. 

A partir de la lectura de Pedro Páramo, novela de Juan Rulfo, lograron relacionar la obra con su contexto, especialmente con la Costa sur de Jalisco.

Conforme avanzó el taller, la participación fue creciendo; y lo que comenzó con cierta timidez, poco a poco se convirtió en un espacio de intercambio, al compartir ideas, experiencias y formas de ver su entorno.

“Al inicio noté a las y los estudiantes un poco temerosos, pero conforme avanzó el taller se mostraron más interesados en compartir sus experiencias. Este tipo de ejercicios son importantes porque les permiten alzar la voz y reconocer el valor de observar su entorno”, explicó Daniela.

Marcela destacó la importancia de generar este tipo de actividades en la universidad: “Responden a una necesidad muy clara en los estudiantes: expresarse, compartir en comunidad y reflexionar sobre el lugar que habitan y las realidades que los atraviesan”. 

Agregó que la biblioteca Antonio Alatorre busca fortalecer la formación integral mediante espacios que brinden herramientas y acompañamiento para el desarrollo personal y académico.

“La biblioteca busca ofrecer herramientas y espacios seguros para que puedan pensar, aprender y construir comunidad más allá del aula”, explicó.

Desde la perspectiva estudiantil, la experiencia también fue valorada de manera positiva; como por ejemplo Frida Zamora, estudiante de séptimo semestre de Contabilidad.

“La forma en que se impartió fue muy dinámica y divertida. No me había tocado una conferencia así, donde aprendes mientras disfrutas. Además, la ponente logró conectar mucho con nosotros y hacer que todos participáramos”, dijo.

Finalmente, señaló que la actividad le permitió reflexionar sobre su entorno y propia experiencia cotidiana. “Aprendimos a identificar y describir nuestro territorio, y eso hizo que la experiencia fuera muy enriquecedora. Me voy muy contenta con lo que vivimos”. 

Más allá del taller, se prestó un espacio para dejar los miedos de lado y donde poco a poco las voces fueron apareciendo. Con 25 personas de forma presencial y 20 en línea, al final no se trató únicamente de escribir, sino de darse cuenta de que lo viven, piensan y sienten sí importa.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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