viernes, octubre 16, 2026
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El sustento que se construye desde el emprendimiento estudiantil

Estudiantes del CUAltos encuentran una forma de cubrir sus gastos, continuar con sus estudios y ofrecer alternativas a sus compañeros

A las cinco de la mañana, mientras buena parte de la comunidad universitaria todavía duerme, algunos estudiantes ya comenzaron su jornada, porque hay ingredientes que mezclar, proveedores que visitar, pedidos que organizar y productos que acomodar.

Horas después, estarán en el CUAltos en sus clases, pero también para vender, porque para algunos alumnos emprender mientras cursan una carrera no es solamente una oportunidad para desarrollar una idea de negocio, es una alternativa para obtener ingresos y continuar con sus estudios.

En esa situación, encontrar un trabajo que permita cubrir las necesidades básicas sin descuidar las clases puede convertirse en un desafío. Por eso, los emprendimientos estudiantiles representan una posibilidad de generar ingresos con mayor flexibilidad y de acuerdo con las condiciones de cada estudiante.

Aziel, quien vende desayunos y postres, encontró en esta alternativa una respuesta a las dificultades que enfrentaba para conseguir un empleo compatible con sus horarios universitarios y que le permitiera ganar lo suficiente para cubrir sus necesidades. Su jornada comienza entre las cinco y las cinco y media de la mañana y puede extenderse hasta cerca de medianoche. Acude con proveedores, consigue materia prima y prepara los alimentos a vender. Con los ingresos que obtiene cubre gastos del hogar, personales y de transporte.

Para Aziel, emprender también significa tener un mayor control sobre su tiempo y poder dedicar más atención a su carrera. Y si bien el negocio exige jornadas largas, no tener que cumplir un horario fijo en otro establecimiento le brinda cierta tranquilidad.

Una situación similar la vive Imanol, quien vende pines metálicos que sus compañeros utilizan como accesorios en mochilas, gorras y otros objetos, y esto se convirtió en una fuente importante de ingresos para pagar la renta y otros gastos relacionados con sus estudios. Mantener el negocio requiere buscar modelos, realizar pedidos, revisar la mercancía, tomar fotografías, publicar los productos en redes sociales y organizar entregas.

Leonardo también encontró en el emprendimiento una forma de sostener su trayectoria universitaria. La venta de baguettes comenzó junto con su mejor amigo después de que este sufriera un accidente y se quedara sin trabajo. Como Leonardo vive solo y no tiene familiares cerca, los ingresos del negocio son fundamentales para cubrir sus gastos y permanecer en Tepatitlán.

Aunque venden productos distintos, las experiencias de los tres coinciden en que detrás de cada negocio hay un trabajo que continúa incluso cuando termina la jornada de ventas. Los estudiantes deben administrar sus recursos, organizar pedidos, conseguir materiales y atender a sus clientes sin dejar de cumplir con sus responsabilidades académicas.

La posibilidad de organizar sus propios horarios adquiere especial importancia. Un empleo convencional de tiempo completo puede ser incompatible con las clases, mientras que encontrar un trabajo de medio tiempo no siempre resulta sencillo. Los emprendimientos no eliminan esas dificultades, pero ofrecen una alternativa para enfrentarlas.

La importancia de estos proyectos tampoco se limita a quienes los llevan adelante. Los productos que ofrecen forman parte de las opciones disponibles dentro del centro y responden a distintos gustos, necesidades y presupuestos. Desarrollar estos negocios requiere que los propios estudiantes busquen las oportunidades para ofrecer sus productos, desde publicidad, pedidos y organización de las ventas suelen depender de su iniciativa, hasta encontrar espacios donde puedan establecerse o realizar entregas.

La relevancia de sus ingresos se hace todavía más evidente al imaginar qué ocurriría si dejaran de tenerlos; Aziel reconoce que le resultaría más difícil mantener el mismo empeño en su carrera; Imanol tendría que buscar un empleo de medio tiempo, lo que afectaría su rutina de estudio y su organización diaria; y en el caso de Leonardo, la consecuencia podría ser aún más drástica, pues sin los ingresos de su emprendimiento considera que no podría cubrir la renta y mantenerse por su cuenta en Tepatitlán, por lo que tendría que regresar con algún familiar fuera del estado.

Estas experiencias muestran que los emprendimientos estudiantiles no necesariamente representan grandes ganancias ni garantizan estabilidad económica; su importancia está en contar con dinero para pagar gastos básicos, reinvertir en el propio negocio y destinar una parte a las necesidades de la carrera.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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