
Estudiantes del CUNorte coinciden en que detrás de la práctica del basquetbol hay resiliencia, amistad y un profundo sentido de orgullo y pertenencia
Hablar de básquetbol en la región Norte de Jalisco es sinónimo de identidad, orgullo universitario y esa adrenalina que une a toda la comunidad. En el corazón de Colotlán, el equipo representativo del Centro Universitario del Norte (CUNorte) se ha ganado los aplausos de chicos y grandes.
Para este grupo, el camino va más allá de los marcadores; se trata de construir hermandad. Luis Ángel Rodríguez, entrenador y estudiante de primer semestre de la licenciatura en Administración, comparte lo que significa portar estos colores: “Es algo muy grato, ya que jugar para tu institución llena de orgullo” comenta.
Compaginar la academia con los entrenamientos exige sacrificios, pero el equipo lo asume con convicción: “A veces, estar antes de hora de clases en la escuela es aburrido, cuesta, pero nos gusta y queremos seguir fomentando y que más gente esté en ello”.
El deporte competitivo deja lecciones profundas. Para Emmanuel Mexicano Sanabria, estudiante de primer semestre de la licenciatura en Derecho, las derrotas tienen un valor formativo incalculable. Al recordar un tropiezo en la duela, señala: “Fue una derrota que me marcó, no me gustó mi forma de juego, por lo cual he aprendido a escuchar y hablar con mis compañeros, así como a animarlos y poder mantener mi mente tranquila para tener un buen juego”. Y al definir el esfuerzo del equipo en una sola palabra, Emmanuel lo resume así: “Resiliencia”.
La conexión con la afición de Colotlán ha sido cálida y recíproca. Edward Ignacio Castro Gutiérrez, estudiante de primer semestre en Administración, destaca el respaldo recibido: “La gente de Colotlán nos ha recibido bien y sí sentimos su apoyo. Se siente bonito que vayan a vernos jugar y que nos estén apoyando, porque eso también nos motiva a seguir adelante”.
A los niños que sueñan con practicar este deporte, les aconseja: “Les diríamos que se animen a jugar, porque es un deporte muy divertido; haces amigos y aprendes muchas cosas, como trabajar en equipo y ser disciplinado. Además, siempre puedes mejorar si le echas ganas”.
Fuera de la cancha, la unión se fortalece en momentos sencillos. Alan de Jesús Castillo Chavarría, estudiante de primer semestre de la ingeniería en Mecánica eléctrica, recuerda que las mejores convivencias ocurren cuando van a comer después de un partido. Y para romper la tensión en el vestidor antes del salto inicial, el propio equipo señala a Mexicano y sus inolvidables “calambres”, como el toque de humor que asegura las risas.
Con miras al cierre de temporada, la brújula del CUNorte se mantiene firme. En palabras de Edward Ignacio, el deseo colectivo es claro: “Nos gustaría que nos recuerden como un equipo que siempre luchó, que estuvo unido y que nunca dejó de esforzarse”.
Entre puntos triples y un profundo sentido de pertenencia, estos jóvenes demuestran que el verdadero partido se gana dentro y fuera de la cancha, dejando huella en Colotlán.
Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.
MÁS NOTAS


