martes, junio 30, 2026
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De La Calera de Abajo al CUValles: el trayecto de un estudiante que deja huella

En bicicleta, de raite, en camión, así se mueve Omar para llegar a sus clases y enfilarse hacia sus sueños

Omar en su participación ExpoEmprende CUValles: Foto: Cortesía

Un día, mientras hacía scroll en Facebook, encontré un video que captó mi atención de inmediato; en él aparecía un joven que ya había visto antes en la fila del camión, pero lo que me sorprendió fue verlo caminar por el acotamiento de la carretera y, más adelante, recibir un aventón en un tractor para llegar a Ameca y de ahí tomar el transporte hacia la universidad.

Ese joven es Omar Guadalupe Robles, mejor conocido como “el homie de La Calera”, estudiante de Ingeniería en automatización industrial del Centro Universitario de los Valles (CUValles).

Originario de La Calera de Abajo, una comunidad ubicada a pocos kilómetros de Ameca, Omar ha realizado durante años el trayecto entre su rancho y la cabecera municipal para continuar sus estudios. Desde la secundaria, trasladarse a diario ha sido para él una necesidad y, con el tiempo, una parte fundamental de su rutina.

Hubo una época en la que hizo ese recorrido en bicicleta; sin embargo, las limitaciones económicas lo obligaron a tomar decisiones complicadas: a veces, tuvo que decidir entre reparar la bicicleta o cubrir los gastos de comida para la semana. 

“Es necesario calcular los tiempos para llegar puntual a donde vaya”, explica. Cuando la bicicleta no está en condiciones, caminar se convierte en la alternativa. Conoce cada tramo del camino y ha aprendido a organizar sus tiempos para cumplir con sus compromisos académicos.

Pero el trayecto también le ha mostrado otro aspecto de la vida en comunidad, porque en La Calera de Abajo, donde la mayoría de las personas se conocen, es común que algún vecino le ofrezca un raite al verlo caminar hacia Ameca. Motocicletas, camionetas, e incluso tractores han formado parte de sus medios de transporte improvisados. Para Omar, esos gestos representan algo más que una ayuda para llegar a tiempo.

Cuando su bicicleta está en buenas condiciones, la deja asegurada en la plaza de Ameca antes de abordar el camión que lo lleva a la universidad. “Todo este trayecto se ha vuelto parte de mi rutina y me recuerda de dónde vengo”, afirma.

Al observar a los niños y adolescentes que recorren las calles de su comunidad, suele verse reflejado en ellos. Recuerda una etapa en la que todavía no sabía qué le esperaba en el futuro, pero en la que comenzaban a formarse los sueños que hoy persigue.

Las dificultades económicas no sólo marcaron su forma de trasladarse a la universidad, también influyeron en la manera en que buscó generar oportunidades para sí mismo.

Su interés por el emprendimiento comenzó después de la pandemia de covid-19, cuando retomó sus conocimientos sobre lombricomposta y buscó convertirlos en un proyecto con impacto. Con el tiempo, combinó lo aprendido en su paso por la licenciatura en Sistemas biológicos y los conocimientos adquiridos en la materia Desarrollo de emprendedores para crear una Lombricomposta inteligente, un prototipo diseñado para facilitar la elaboración de composta en casa mediante sensores que monitorean la temperatura y la humedad.

Presentó su propuesta en la Expo emprende CUValles 2026, donde obtuvo el segundo lugar en la categoría Business pitch. Además, su interés por aprender también se ha reflejado en su deseo de compartir conocimiento. Desde hace algunos años imparte talleres de guitarra a principiantes y actividades relacionadas con reciclaje y elaboración de composta, buscando acercar estas herramientas a la comunidad universitaria.

Aunque muchas personas lo identifican por los videos que publica en redes sociales, Omar explica que comenzó creando contenido de comedia. Con el tiempo, sus experiencias personales y académicas transformaron el propósito de sus publicaciones.

Actualmente utiliza sus plataformas para compartir reflexiones y mensajes basados en situaciones que ha vivido. “Mi intención es hablar de problemas reales y dejar un buen mensaje en cada video”, comenta.

Más allá de documentar su rutina diaria, sus videos reflejan los valores que guían su vida: la perseverancia, el aprendizaje constante y el compromiso con su comunidad. Al final, el trayecto de Omar no termina cuando llega a la universidad, continúa en los proyectos que desarrolla, en los talleres que imparte y en los mensajes que comparte con quienes siguen su historia. Un camino que comenzó en La Calera y que hoy inspira a otros a seguir avanzando.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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