domingo, enero 4, 2026
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Dariana Herrera: la fuerza detrás de la resiliencia

Su infancia de gimnasta le enseño a volverse a levantar después de cada caída, dificultad o lesión. Ahora, es la capitana del equipo de voleibol de la Voca, además de estudiante sobresaliente con muchos sueños todavía por cumplir

Dariana Yaneira Herrera Ibarra es una estudiante de quinto semestre del Bachillerato General por Competencias en la Escuela Vocacional, quien mediante su ejemplo nos enseña que todo es posible con disciplina y resiliencia.

Su trayectoria comenzó cuando a los tres años inició clases de ballet, pero no sería hasta los cinco, al descubrir la gimnasia, que su vida daría un giro de 180 grados.

“Desde que tengo memoria he hecho deporte. Cuando cumplí tres años comencé las clases de ballet, asistiendo durante dos años. Y cuando tuve cinco años empecé a ir a gimnasia, pero tuve que decidir entre estos dos. Terminé eligiendo gimnasia, porque me gusta mucho la adrenalina, cosa que me motivó a elegirla, aunque fuera algo totalmente desconocido”.

Pero no todo fue un camino fácil: la gimnasia era tan emocionante como retadora, en todos los aspectos imaginables, pues sufrió múltiples lesiones y afectaciones tanto físicas como mentales: “Estando en nivel seis (de 10) tuve un accidente en la barra y me rompí un diente. Duré con tratamiento tres años, fueron bastantes lesiones y se volvió complicado… Después llegó la pandemia y fui a otro gimnasio donde yo recibía comentarios muy despectivos hacia mi físico y peso. Definitivamente influyó en mi alimentación y autoestima, lo que me hizo empezar dietas a muy temprana edad y verme con dismorfia, teniendo ocho años específicamente”.

Como ella misma lo menciona, se enfrentó a desafíos de todo tipo a muy temprana edad, como la presión no solo en el ámbito deportivo, sino también académico y personal.

“Siento que la gimnasia es un deporte muy estereotipado: las gimnastas deben ser delgadas y deben ser fuertes, y no importa si te da miedo, lo tienes que hacer. Si te caes, te duele, lloras y te levantas; terminas la rutina”, explica.

A pesar de estas dificultades, dice que estas experiencias le aportaron aprendizaje, fuerza y disciplina, cosas que la hacen ser quien ella es hoy, resaltando a nivel nacional e incluso llegó a considerar el sueño olímpico: “Participé en el Nacional para nivel siete en octubre de 2021, donde ganamos el primer lugar para Jalisco, yo conseguí el 4to all-around y 4to en viga. Pensaba en los juegos Olímpicos, pero después de todo lo que yo había vivido en la gimnasia, ya no quería seguirlo. Al final decidí retirarme porque tuve un esguince de tercer grado en mi muñeca. Obviamente viví el duelo de lo que hice durante siete años”.

Y aunque todo su esfuerzo pareciera culminar y acabar en esos momentos, fue allí cuando para Dariana llegó un verdadero parteaguas; el voleibol: El deporte que le devolvería su esencia.

“Ya había tenido cierta cercanía con el deporte anteriormente. A finales de secundaria, sentía que, de verdad, no podía vivir sin la actividad física. Después de buscar y estar en distintas academias, en Vocacional fui seleccionada para el equipo de la escuela, y de ahí empecé a tener muchas oportunidades. Seis meses después de iniciar, yo ya era segunda fuerza, un nivel intermedio dentro del voleibol. Hasta se presentó la oportunidad de jugar en la Copa Guadalajara 2024 y mi equipo y yo quedamos campeonas”.

Su talento no solo era notable en la sala, sino también en la arena; hasta que la vida se encargó de poner a prueba sus lecciones anteriormente aprendidas.

“En el voleibol de playa estaba muy cerca de ser Selección Jalisco, pero luego tuve que someterme a una artroscopia de rodilla, lo que atrasó mi avance y me hizo renunciar a jugar en mis primeros estatales de sala y playa. La lesión no fue causada por el voleibol exclusivamente, sino que eran rezagos de mis lesiones dentro de la gimnasia”.

Aún así, Dariana brilla más que nunca, pues fue nombrada capitana del equipo femenil de Vocacional. Además, es la prueba viva de que si se quiere, se puede, ya que forma parte del Programa de Estímulos Económicos a Estudiantes Sobresalientes de la Universidad de Guadalajara desde el 2024, lo que refleja no solo su talento, sino también su disciplina y entrega en todo lo que hace.

“Siempre se me inculcó que debo esforzarme para lograr mis objetivos. Si tenía cinco operaciones matemáticas en la primaria, yo entregaba diez. A pesar del poco tiempo que le dedicaba a estudiar, y que tenía mucha presión, cumplía con mis tareas y tenía buenas técnicas de estudio”.

Y como si eso fuera poco, también estudia chino mandarín gracias a la beca JOBSEMS del centro de idiomas Proulex. Haciendo su agenda aún  más apretada, pero productiva.

Dariana Herrera es un verdadero ejemplo a seguir para toda la comunidad estudiantil. Su fuerza y dedicación la distinguen en cualquier lugar al que va. Su historia no la debilitó: la preparó para el éxito que ha tenido y el que aún está por venir. Hoy se siente motivada para el Inter-prepas y, más que nunca, tiene su vista puesta en los estatales.

Porque para Dariana, cada caída fue una lección, y cada lección, un paso más hacia la mujer fuerte que hoy inspira a toda su generación.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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