miércoles, octubre 14, 2026
miércoles 14, octubre, 2026

Cuando el mar se calienta, qué pasa con los ecosistemas marinos de Jalisco

Desde el CUCSur se investiga la forma en que el cambio climático afecta a los corales y las consecuencias cuando éstos sufren estrés

El fenómeno de “El Niño” puede alterar las condiciones del océano y favorecer episodios de estrés térmico en los corales. Bajo la superficie marina los arrecifes coralinos y rocosos albergan peces, moluscos, crustáceos, algas y otros organismos que encuentran alimento, refugio y espacios para reproducirse. Aunque a simple vista parezcan estructuras aisladas, forman parte de una red de relaciones que sostiene la biodiversidad marina. Por eso, cuando las condiciones del océano cambian, sus efectos pueden extenderse mucho más allá de una sola especie. 

Uno de los organismos que permite comprender estos cambios es el coral. La doctora Jeimy Santiago Valentín, investigadora del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), explica que estos animales mantienen una relación de beneficio mutuo con microalgas que viven en sus tejidos y les proporcionan gran parte de la energía que necesitan para sobrevivir. Cuando aumenta la temperatura del mar, esta relación puede alterarse y provocar que los corales expulsen a las microalgas, dando lugar al blanqueamiento. Aunque no significa necesariamente que hayan muerto, sí indica que están bajo estrés.

“Debido a que la microalga les da la mayor cantidad de energía para llevar a cabo sus procesos fisiológicos, el coral, al no tener esa energía, consume sus reservas energéticas”.

“El Niño”, asociado con el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico mexicano, puede modificar las condiciones oceánicas; sin embargo, sus efectos sobre las costas jaliscienses dependen de las condiciones locales y de la intensidad y duración de las anomalías térmicas.

De la recuperación a la mortalidad

Para conocer cómo responden los corales, desde 2023 un equipo de investigación monitorea sus cambios fisiológicos antes, durante y después del blanqueamiento. Entre las variables evaluadas se encuentran la cantidad de microalgas y el porcentaje de lípidos, que funcionan como reservas energéticas.

Durante el episodio de 2023, el equipo observó una disminución de microalgas y, posteriormente, una recuperación en el sitio estudiado. En 2026, en cambio, se registró la pérdida de microalgas y la mortalidad de numerosas colonias.

“En 2026 volvió a haber un blanqueamiento. Pudimos capturar también la parte antes del blanqueamiento, pero después vimos la pérdida de microalgas y la mortalidad de muchas de las colonias que estábamos monitoreando”, relata la investigadora.

La pérdida de corales puede modificar la estructura del arrecife y las condiciones de vida de otras especies. En una costa donde la pesca y el turismo forman parte de la actividad cotidiana, estos cambios también pueden tener repercusiones para las comunidades humanas.

Si los corales cambian, los organismos que dependen de ellos pueden verse afectados y el paisaje submarino puede transformarse. La pregunta es cuánto puede resistir esta red de vida cuando el océano se calienta y qué ocurrirá con todo lo que depende de ella si los corales ya no logran recuperarse.

Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.

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