Fotografía: Cortesía CUValles

La Universidad de Guadalajara (UdeG) presentó por primera vez en un plantel de la Red Universitaria la riqueza de la Colección Biológica Itinerante del CUCSur, denominada «100 años: mi historia es natural» en el Centro Universitario de los Valles (CUValles)  para promover el cuidado, la preservación y reeducación ambiental entre la comunidad universitaria y público en general.

La Coordinadora de Fomento al Desarrollo Integral, Marcela Hernández Aguayo, celebró la importancia de este “museo vivo”, una muestra de más de mil especies de flora y fauna a través de la cual los asistentes descubrieron la biodiversidad.

“Esta colección tiene más de 40 años de existencia, pero apenas va a cumplir 18 años de itinerancia, que habla del dedicado esfuerzo por la conservación y preservación del medio ambiente”, dijo Hernández Aguayo.

De acuerdo con Hernández Aguayo, en CUValles asistieron más de dos mil personas, todas con la misma curiosidad por conocer, informarse y aprender sobre la conservación de la vida.

“En este centenario decidimos hacer el tour por primera vez en la Red Universitaria: tuvimos una fila interminable —pese al sol y a la brisa—, de alumnos de las Preparatorias de Ameca y otras de la región, alumnos del Batallón de Infantería y vecinos de las localidades cercanas al campus universitario”, relató.

Fotografía: Cortesía CUValles

El investigador del CUCSur y encargado de la colección, Luis Eugenio Rivera Cervantes, ha llevado a más de 50 municipios de Jalisco, además de estados como Colima y Michoacán, esta muestra única en su tipo en Latinoamérica.

“La colección no sólo ha estado en la Explanada del Edificio de Rectoría, también en localidades de la sierra, lugares públicos, hasta en el Palacio Legislativo”, precisó la coordinadora de Fomento al Desarrollo Integral.

Durante el recorrido fue posible ver ejemplares disecados y especies vivas, muchas de las cuales rescatadas por maltrato, abandono o por desastres naturales de la región y Jalisco.

“El maestro Rivera Cervantes trajo la colección casi completa: más de mil 200 especies de vertebrados, invertebrados, reptiles, arañas. Una boa llamada ‘Coralito’ de al menos 35 kilos y dos metros y medio de longitud”, compartió.

Fotografía: Cortesía CUValles

En la muestra, los asistentes aprendieron a distinguir diferencias entre especies parecidas, como culebras y víboras, un aprendizaje que, dada la extensa urbanización, impide a las personas el contacto con las especies locales.

La urbe hace que nos desconectemos de las especies: México tiene una vastedad de diversidad biológica en escarabajo o culebras, por ejemplo, especies que ya no reconocemos y las orillamos a espacios cada vez más reducidos”, reflexionó.

Hernández Aguayo dijo que la muestra permitió aprender de la biodiversidad y la conservación ambiental.

“El acercarnos al ecosistema y conocer sobre sus relaciones con el entorno y la vida que sostiene, nos ayuda a garantizar que las generaciones venideras las conserven”, concluyó.

La colección continuará con más visitas a espacios universitarios; el próximo diciembre, del 5 al 7, se presentará en la Explanada del Edificio de Rectoría General.

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