
Catalejo digital
Cuando Fernanda Sepúlveda, mejor conocida como Akriila, publicó su primer álbum, Epistolares, en 2024, apenas tenía 19 años. Mientras una parte de la crítica comenzó a tomarla en serio, otros la consideraron una artista de fama pasajera. Su imagen de niña rebelde, acompañada de su característico cabello rojo, generó opiniones divididas. Pocos imaginaron que, en 2026, publicaría uno de los mejores discos del año.
Con el uso más que evidente del autotune, Akriila desafía a los compositores más conservadores. No porque carezca de habilidades o virtuosismo musical, sino porque ha convertido su voz en una identidad propia y en una declaración de principios; existen miles de posibilidades para componer y no hay reglas establecidas. Aprendió a tocar el piano a los siete años, pero su dominio musical va mucho más allá de un solo instrumento.
Lucy miró al mundo y notó que está girando nace del diálogo entre “Lucy in the sky with diamonds”, el clásico del cuarteto de Liverpool, y “While my guitar gently weeps”, de George Harrison. Esta última fue concebida bajo la influencia del I Ching, el antiguo texto chino de las mutaciones, cuya filosofía plantea que todo sucede en su momento y que el cambio es una constante, tanto en los períodos favorables como en los complejos.
Partiendo de esta premisa, Akriila parece encontrar una forma de esperanza entre el dolor que atraviesa en sus canciones. “Homogenic” abre el disco con una pieza de piano cuyo título remite al clásico de Björk. Sin embargo, son las voces de George Harrison y su esposa, Pattie Boyd, las que aparecen sampleadas en la melodía, estableciendo desde el comienzo un diálogo entre distintas épocas y sensibilidades musicales.
El vocoder aparece en “moriría y moriría”, una canción demasiado melancólica que explora hasta dónde puede llegar alguien por otra persona. Más adelante, con riffs que evocan a The Cardigans y PJ Harvey, ”Abrázame” conduce al álbum hacia un territorio más oscuro. A partir de este punto, el disco adquiere mayor solidez y comienza a desplegar sus mejores cualidades.
“Roger”, “partedemipartedeti” y “suave” terminan de definir el universo conceptual del álbum. Entre arpas, pianos, guitarras y flautas, la producción revela una riqueza de matices que sostiene la propuesta de Akriila sin perder de vista su sensibilidad. “Santiago de Chile”, en colaboración con guitarricadelafuente, es la parte más melosa y tierna del disco. Aunque puede sentirse como uno de sus momentos más débiles, no resulta prescindible, aporta un respiro emocional dentro de un recorrido que, por momentos, se inclina hacia la oscuridad.
“Thank you, music!” podría ser la cúspide del álbum. La canción comienza con una voz sampleada de Patti Smith y culmina con una referencia al piano de “All my friends”, de LCD Soundsystem. Más que un simple ejercicio de nostalgia, el tema parece funcionar como una declaración de amor a la música y a las posibilidades expresivas que atraviesan todo el disco.
Después de 14 canciones, “Lucy” cierra el LP con una resolución que resume su espíritu. El comienzo es melancólico, pero el desenlace se abre hacia el optimismo, acompañado de unas guitarras que recuerdan a “Here’s where the story ends”, de The Sundays. Lucy es también el caracol que Akriila sostiene entre sus manos en la portada, con la espiral de su caparazón orientada hacia la cámara. En esa imagen parece concentrarse el sentido de todo el álbum, Fernanda observa la vida a través de esa espiral, consciente de que, a pesar de sus dificultades, sus pérdidas y sus contradicciones el mundo sigue girando, pero en ese transcurso podemos regenerarnos como el caparazón de un caracol.
Texto: Gustavo Alfonzo
Ahora más que nunca es importante mantenerse combativos. Firmes y unidos. Las calles han sido, y siempre serán, el escenario ideal para conectar, dialogar y exigir lo que uno merece.
1. «Run run» – Nacho Vegas
Nos quieren en soledad, nos tendrán en común
Una canción de resistencia.
2. «Arriba quemando el sol» – Violeta Parra
Enterraron la justicia, enterraron la razón
Una clásica melodía popular.
3. «Cometas» – León Larregui
Los villanos son gusanos, parásitos sanguinarios que se nutren con tu libertad
Más lenta pero igual de poderosa.
Texto: Anashely Elizondo
Las historias siempre se heredan en silencio, entre secretos, supersticiones y recuerdos que no desaparecen fácilmente. Te di ojos y miraste las tinieblas, de Irene Solà, mezcla lo fantástico y lo grotesco de las leyendas populares para construir un universo donde las mujeres, los vivos y muertos conviven bajo una misma historia.
En una casa aislada de las montañas, varias generaciones de mujeres comparten las consecuencias de un antiguo pacto con el diablo. Mientras que, a través de sus experiencias, la violencia, el deseo, la maternidad y la muerte se convierten en la narración perfecta para transformar una novela cotidiana de fantasía en algo inquietante.
No solo se trata de una historia de maldiciones. Te di ojos y miraste las tinieblas expone cómo la memoria y las historias se convierten en una herencia familiar. Entre poesía y una atmósfera oscura, la autora descubre poco a poco el poder de mantener un secreto oculto y cómo esto puede habitar en los que viven después.
Paulina Sánchez
Juzgar a los responsables de una de las mayores atrocidades de la historia también significa comprender cómo llegaron a cometerla. Nuremberg: El juicio del siglo se sitúa al final de la Segunda Guerra mundial, cuando se preparan los juicios contra los principales responsables del régimen nazi y el Holocausto.
La historia sigue a Douglas Kelly, un psiquiatra del ejército estadounidense encargado de evaluar a Hermann Göring, uno de los principales colaboradores de Hitler. A través de sus encuentros, la película explora la mentalidad de los líderes nazis y los desafíos de llevarlos ante la justicia por los crímenes cometidos durante el Holocausto.
La película evalúa este juicio histórico acerca de la responsabilidad individual, el abuso del poder y la capacidad humana para justificar actos atroces. Una historia que recuerda las consecuencias de permitir que el odio se convierta en una ideología.
Paulina Sánchez
EQUAL | Igualdad, identidades secretas
A través de retratos en blanco y negro, Josué Castro explora la identidad, la intimidad y las formas de sometimiento mediante el bondage. La exposición cuestiona los límites entre lo privado y lo público, así como la relación entre quien mira y quien es observado.
5 de octubre al 6 de noviembre 2026
Lunes a viernes de 9:00 a 20:00 hrs; sábados de 9:00 a 17:00 hrs: domingos de 9:00 a 15:00 hrs
Biblioteca Juan José Arreola
NoAbrir.exe
El terror también encuentra su lugar en internet y Alan Uribe Villarruel lleva la historia perfecta al escenario para demostrarlo. Entre morbo y violencia, muestra cómo el terror se adueña de los espacios digitales, donde incluso las experiencias más perturbadoras pueden convertirse en espectáculo.
22 y 29 de octubre 2026
19:00 hrs
Teatro Experimental de Jalisco
Andrés Koi | Siempre sale el sol
Andrés Koi presenta Sol de invierno, un nuevo capítulo en su trayectoria musical que explora las emociones, los contrastes y los nuevos comienzos. En un encuentro íntimo y vibrante, el artista compartirá las canciones de este álbum en una presentación que acerca al público a su universo musical.
28 octubre 2026
20:30 hrs
Estudio Diana
Noche de Museo Cabañas
La Noche de Museo Cabañas ofrece una experiencia cultural que reúne distintas expresiones artísticas en uno de los recintos más emblemáticos de Guadalajara. Una oportunidad para recorrer sus espacios desde otra perspectiva y disfrutar de actividades que conectan el arte, la historia y la creación contemporánea.
28 de octubre 2026
17:00 hrs a 22:00 hrs
Museo Cabañas
Fotografía: Ulises Ayala
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