Una universidad para todos

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Dennise y Leonel no se conocen, pero tienen algo en común. De un solo golpe ambos sintieron que su ilusión de estudiar y superarse quedaba truncada. A ella le confirmaron que estaba embarazada, con apenas 17 años. A él le diagnosticaron espondilitis anquilosante cuando tenía 29.

También ambos tuvieron el valor para seguir adelante. Hoy son alumnos destacados y un ejemplo a seguir para sus compañeros. No lo habrían logrado sin las becas que otorga la Coordinación de Servicios Estudiantiles (CSE), de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Dennise terminó sus estudios en la Prepa 2, con promedio de 94 y ya sólo espera el dictamen para saber si ingresa a la carrera de enfermería. Leonel pronto terminará el bachillerato general por áreas interdisciplinarias en el Sistema de Universidad Virtual.

“Quedé embarazada cuando estaba en tercer semestre. La verdad sí pensé que no podría seguir estudiando, pero un maestro nos dijo que existían los apoyos. Nos inscribimos una amiga y yo. Estoy muy agradecida. Eso me ayudó mucho para mis camiones, mis útiles y ahora sé que sí puedo estudiar y ser mamá”, relata Dennise Esmeralda Vázquez Sánchez, cuya bebé tiene ahora dos años.

Leonel Alcaraz Chavarría, que hoy tiene 44 años, con un nudo en la garganta recuerda: “Mi enfermedad me atacó las articulaciones. Pensé que no iba a hacer nada nunca más. Fue un golpe letal y dije ‘hasta aquí’. Mi esposa nos abandonó a mí y a mi hijo. Pero ahora estoy arriba. Estoy agradecido con la UdeG, que me apoyó para seguir estudiando. Es una cosa muy hermosa”.

La sociedad de Jalisco es un colorido mosaico cultural y esto se refleja en el alumnado de la UdeG. Por ello la gama de apoyos institucionales a grupos vulnerables se extiende por toda la Red universitaria.

La mano a grupos vulnerables
Desde 2008, la Coordinación de Servicios Estudiantiles ha apoyado a 308 estudiantes de nivel medio superior y nivel superior, que pertenecen a algún grupo social vulnerable, como madres solteras, adolescentes embarazadas, quienes sufren alguna discapacidad física, enfermedades crónico degenerativas, población rural o indígenas en situación de pobreza.

La CSE, a cargo del maestro Gerardo Flores Ortega, entrega la ayuda económica o en vales, a través de la Unidad de Apoyos Económicos, cuyo responsable es Luis Rubén Velasco Gómez.

En 2013 fue implementado, en busca de una mayor efectividad, una convocatoria abierta y se publicó el dictamen en la página web y redes sociales. Hubo 425 solicitudes y 110 jóvenes fueron elegidos, lo que representa cuatro veces más beneficiados que en años anteriores.

La convocatoria es anual y se realiza en febrero. Gracias a este programa, Dennise y Leonel continuaron sus estudios.

Un genio en la Jalisco
La colonia Jalisco sólo aparece en los periódicos como cuna de tragedias y delincuencia. Aún en medio de ese contexto, Emmanuel Fernando Willman López, vecino de la localidad, ha sabido salir adelante y mantener un promedio de 96 en la Preparatoria Tonalá Norte.

“Gracias a esta beca de Servicios Estudiantiles saco para mis libros y material para la prepa. Ya voy a pasar a sexto. Quisiera entrar al Centro Universitario de Tonalá para estudiar nanotecnologia. Me gusta saber más de computadoras y armar dispositivos. Ser creativo. Me gusta inventar”, cuenta ilusionado Emmanuel Fernando.

Su madre vende paletas en la peligrosa colonia, y Emmanuel Fernando ha batallado para estudiar desde que era niño, pero siempre destacó por sus altas calificaciones desde que estuvo en la Secundaria mixta 50. Varias veces pensó en abandonar los estudios, porque no tenía dinero para la inscripción, pero recibió la beca.

“Es difícil vivir aquí, por el crimen y los robos. Muchos no me dan trabajo porque creen que todos somos iguales, pero quiero decirles que aquí en la Jalisco también hay gente estudiosa y trabajadora”, señala el joven.

Otro chico que salió adelante gracias a los apoyos de la UdeG es Luis Enrique Rulfo Morales, indígena que egresó de la prepa de Tonalá con promedio de 92 y ya hizo trámites para la licenciatura en cultura física y deportes.

“Me gusta mucho el futbol. Crecí en Tateposco. Estoy muy emocionado, porque el 20 de enero salen los dictamenes y estoy seguro que saldré en listas. Y todo gracias a que la UdeG me ayudó”, afirma Luis Enrique.

Como él, Dennise Esmeralda también tendrá este ejemplar en sus manos para revisar los dictámenes de ingreso. Y en unos meses más Leonel, junto a su hijo de 16 años, que también cursa la prepa, harán lo propio. Él sueña con trabajar en un despacho contable y hará lo posible para lograrlo.

Becas Óscar
En diciembre de 2005, cuando tenía 23 años, Óscar Áriel Ruvalcaba Miramontes García perdió la vista, luego de varias crisis provocadas por la leucemia. El estudiante de negocios internacionales en el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), regresó al siguiente semestre y se encontró con una infraestructura llena de obstáculos para los discapacitados: un campus sin rampas, con baños poco adecuados, equipo de cómputo sin software para invidentes y ausencia de libros en braille.

Óscar presentó ante los directivos de CUCEA el proyecto que lleva su nombre. Las autoridades aceptaron con entusiasmo la iniciativa, a la cual se unieron varios alumnos y académicos.

Óscar falleció el 13 de marzo de 2008, pero su legado sigue vivo y es motivo de orgullo para la UdeG. Su proyecto se tradujo en modificaciones a la infraestructura física y tecnológica en distintos centros de la Red Universitaria, que hoy son incluyentes. Su figura sensibilizó a alumnos y académicos y originó el Programa de becas especiales Óscar.

En entrevista, la maestra Daniela Corona Silva, quien encabeza este programa, explica que está dirigido a estudiantes del CUCEA con alguna discapacidad o limitación física.

“Tiene como objetivo fundamental otorgar un apoyo económico, y reconocimiento al esfuerzo y la dedicación académica. La bolsa mensual se divide entre el número de beneficiados: actualmente son nueve alumnos los que cuentan con este apoyo”.

Los requisitos son un diagnóstico elaborado por médicos del CUCEA, es ser alumno regular y no tener relación laboral con la UdeG, además de entregar algunos documentos, como acta de nacimiento, Curp y kardex. En este semestre abrirán otra convocatoria.

Una guardería en CUCEA
Otro de los apoyos que brinda este centro, es el de la Estancia infantil guardería CUCEA, A.C., para hijos de estudiantes activos en licenciatura, posgrado o doctorado.

La guardería es dirigida por Mónica de la Mora. En la estancia atienden a menores de entre los 45 días de nacidos y los 3 años 11 meses, según su etapa de desarrollo. Los bebés reciben atención pedagógica, de enfermería, cuentan con un nutriólogo y servicio de cocina.

En este ciclo escolar 2014-A, la estancia infantil abrirá el turno de la tarde, con lo que se podrán incorporar 45 niños más a los 45 que se encuentran dentro del programa, con un horario de 7:00 a 14:00 horas y de 14:30 a 20:00 horas.

Los requisitos generales para que sea otorgado el servicio consisten en ser estudiante activo y cursar mínimo dos materias al día durante el ciclo escolar.

Aprender desde el silencio
Hace tres años, varias mamás de jóvenes sordos se pusieron de acuerdo para ejecutar un modelo de educación incluyente, único en el ámbito nacional. En la Preparatoria 7, los maestros dan su cátedra como cualquier otra, pero la diferencia es que un intérprete a su lado traduce las clases al lenguaje de señas.

“Todo surgió cuando Eleny, una niña sorda, hija de Laura Elena Soto, que dirige el proyecto Universidad Incluyente, quería estudiar la prepa. No había oportunidad y se la querían llevar a Estados Unidos. Ella no sabía el lenguaje de señas en inglés y decía que su derecho era estudiar en México. Su mamá se puso a trabajar y aquí estamos”, narra Gloria de la Parra, una de las dos intérpretes que participa en este programa.

En la Prepa 7 hay dos grupos en los que se dan clases con lenguaje de señas. Uno ya pasó a segundo semestre y otro a cuarto: “En cuarto hay 12 chavos sordos y en segundo semestre, ocho. Los padres de familia están contentos. La UdeG es la primera que da apoyo a personas sordas en el ámbito nacional. En las escuelas de donde venían los chicos, no existía eso y les decían que no podrían estar en educación superior. Pero ahí están saliendo adelante”, indica De la Parra

Comenta que ella y el otro intérprete, Juan Abel Parra Díaz de Sandy, han encontrado muchas dificultades, pues muchos términos académicos no pueden describirse y no existe ninguna institución nacional que ofrezca capacitación para hacer lo que ellos han emprendido con mucho entusiasmo y con el apoyo de la directora del plantel, María Arcelia López Miranda.

De la Parra se unió al programa porque es hija de padres sordos, su marido es sordo y su hijo también. Ella está segura que muchos de los alumnos entrarán a una licenciatura, por lo que espera que este tipo de programas los amplíen otros centros universitarios.

“Tenemos también proyectos culturales. Organizamos un festival anual con teatro para sordos, canciones en lengua de señas y realizamos foros y conferencias sobre temas de interés, en lenguaje de señas”, puntualiza Gloria de la Parra.

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