Rodolphe Robin

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    “América Latina para Europa es una oportunidad y es la única oportunidad de crecimiento”, opina el académico Rodolphe Robin, de la Université Rennes 2 de Francia, que visitó el Centro Universitario de los Lagos (CULagos), la semana pasada, para participar en la XVI Feria de Ciencia, Arte y Tecnología, con su conferencia “El proyecto de asociación entre el Mercosur y la Unión Europea: 16 años de negociación y un desafío estratégico para los dos bloques regionales”.

    En entrevista con La gaceta, Robin habló de las alianzas internacionales, con las cuales Europa se liga a diferentes países de Latinoamérica, con el afán de buscar un crecimiento próximo en el futuro. Sn embargo, apunta, “nunca sabemos lo que va a pasar mañana en el Mercosur (Mercado Común del Sur), en América Latina y también en Europa, pues todos los años cambian los gobiernos, las situaciones… Entonces es difícil saber qué va a pasar”.

    ¿Por qué la UE inició con el Mercosur sus alianzas y no con otros bloques latinoamericanos?
    Esto es un proyecto que pertenece a un plan estratégico de la Unión Europea en términos de inserción internacional, en el escenario mundial. En 1995 la Unión Europea quiso elaborar un plan de inserción internacional para luchar contra la competencia directa con Asia y con EUA. Entonces el proyecto de relación con el Mercosur surge para responder este objetivo. El único acuerdo de desarrollo que se tiene pensado a largo plazo es con el Mercosur. Es un acuerdo de 16 años, que a pesar de que camina lento, no lo abandonamos.

    ¿No es momento de que Europa busque otro tipo de alianzas con otros bloques latinoamericanos?
    En realidad es el momento de que Europa revire nuevas alianzas, y hace tiempo que ya es el momento. Desde los años noventa la UE está clara que tiene que establecer relaciones con otras naciones. Las únicas relaciones que la UE ha logrado hasta ahorita es con Chile y con México, pero de manera individual. México en el 2000 y Chile en 2005, pero después de eso no hay más nada, ni con el ALBA, ni con los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que son países con los que se podría negociar, pero sí es súper importante que se desarrollen.

    ¿Cómo inició la alianza con México?
    El acuerdo que se firmó en el 2000 con México fue posible, antes que todo, porque EUA dejó un espacio dentro de América Latina. Éste parece haber marcado un periodo que inició con la doctrina Monroe en 1823 y que decía que América era para los americanos. Con esto prohibía que Europa estuviera presente en América. A final de los noventa se fue suavizando y América dejó de ser una prioridad para EUA, después de los atentados del 11 de septiembre. Ya no estamos inmersos en la doctrina Monrou y se abrieron espacios para Europa, y fue cuando se pudo firmar con Chile y con México.

    ¿Qué lectura puede dar a la relación entre la UE y México?
    Es un acuerdo que no se ha aprovechado como el papel lo podría permitir. La Unión Europea es consciente de esto. Por tal motivo, el verano pasado se decidió revivir este acuerdo y se están entrevistando con empresarios de acá para ver cómo se puede actualizarlo. Desde el punto de vista europeo no hay otra opción más que América Latina para desarrollarse.

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