Oscuro Rock

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El grupo de rock Santa Sabina vuelve a los escenarios. Este próximo 4 de octubre ofrecerá un concierto en Cavaret Teatro Estudio.
A través de casi dos décadas de trayectoria, Santa Sabina se ha constituido como una de las agrupaciones más célebres del rock en México. Su música, capaz de navegar entre pasajes oscuros y luminosos, se escucha siempre vital y con estilo propio.
Uno de los integrantes clave en Santa Sabina es Rita Guerrero, voz e imagen que ha dado personalidad a la agrupación y quien también contribuye como autora de buen número de canciones.
De forma paralela, Rita Guerrero forma parte del proyecto Ensamble Galileo, donde mantiene su fascinación por la música barroca y renacentista.
Admiradora de Diamanda Galas y Janis Joplin, revela que ha tenido cambios trascendentes en su vida y que ahora su prioridad es desempeñarse como mamá. O2 conversó con Rita Guerrero acerca del presente y futuro de Santa Sabina, sus proyectos musicales y otros temas.

Después de una pausa, ¿cómo se encuentra Santa Sabina en este momento?
Poco a poco retomamos el grupo. La ausencia fue por más de tres años y medio. Ahora la idea es hacer algunos conciertos con lo más importante de nuestro material y regresar al universo de Santa Sabina.
El próximo año será para componer nuevas canciones y editar un disco. En los ensayos existe una fuerte motivación, debido a que todos los integrantes trabajamos en diferentes proyectos y eso enriquece a Santa Sabina.
Tratamos de encontrarnos entre nosotros, para intentar decir algo otra vez. Recurrimos a la poesía, porque no es un lenguaje determinante, eso nos permite crear diversas interpretaciones.
El mundo no ha cambiado para bien. La situación es cada vez más difícil: por una parte está el desastre ecológico; por otra, México y sus problemas de injusticia y corrupción. Nunca hemos plasmado el mundo tan real en nuestras canciones, es una sensación, más que decirlo textualmente.

¿Cuál es el público que sigue actualmente a Santa Sabina?
Es difícil decirlo. En el festival Vive Latino la reacción del público fue muy interesante, acude gente muy joven, dispuesta a escuchar a 14 grupos. Para esto se necesita mucha energía. Algunos no conocían nuestra música, sólo el nombre de la banda, así que hubo mucha expectativa. Otra parte del público estaba muy entregada. Me conmueve mucho la receptividad de las personas. Ahora que comencemos a tocar más seguido nos daremos cuenta qué sucede realmente.
Siento que hoy existe una tendencia hacia lo retro, específicamente a la década de los ochenta. Los grupos no arriesgan mucho, pareciera que hay un modelo a seguir. Obviamente todos tenemos influencias, pero creo que en la generación que surgió Santa Sabina había un lenguaje particular. En Guadalajara está Descartes a Kant, que muestra claramente sus influencias musicales, sin embargo, veo que hay una búsqueda en el grupo, y eso es muy distinto a decir “esto lo he escuchado mil veces”.

¿Cómo se desarrollan tus proyectos musicales?
En Ensamble Galileo encontré un lenguaje que me determina en la actualidad. Igualmente desde hace tres años dirijo un coro de voces mixto en la Universidad del Claustro de Sor Juana y eso me tiene muy motivada. Trabajo música del medievo hasta el virreinato, ha sido una experiencia de mucho aprendizaje, ya que no había transmitido mis conocimientos sobre cómo ensamblar voces. A la par curso un diplomado en dirección coral.

La literatura ejerce un papel importante en tu vida, ¿qué lecturas disfrutas?
Me gusta la novela, aunque en determinadas ocasiones también leo poesía. A escritores como Xavier Villaurrutia, los disfruto bastante. El libro Donde mejor canta un pájaro, de Alejandro Jodorowsky, es maravilloso. Él es todo un personaje. Como poeta, me gusta el trabajo de Adriana Díaz Enciso, quien ha participado muy de cerca con Santa Sabina. La colaboración que hemos hecho con ella es fundamental. Hace poco estábamos ensayando la canción “El cielo” del disco Babel y comentábamos que hay una perfecta armonía entre la letra y la música. Adriana Díaz Enciso tiene una gran sensibilidad musical y eso es básico para realizar la letra de una canción, no es suficiente ser escritor o poeta, muchos no pueden hacer canciones porque es otro lenguaje, otro ritmo.

Tu imagen, siempre con un toque oscuro y sensual, ha sido decisiva en el grupo…
Es arte escénico, es teatro, y no por eso deja de ser real. Me gusta mucho jugar con eso, es algo divertido y muy honesto. No soy ese ser las 24 horas del día, pero sí hay una parte de mí. Los seres humanos somos muchas cosas, somos muy complejos. Esa es una de mis personalidades, sin caer en la esquizofrenia.

*Entrevista Publicada en el suplemento “O2 Cultura” el 29 de septiembre de 2008

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