Libros para invidentes en la Iberoamericana

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    Porque la población invidente es una de las más descuidadas por los servicios educativos, la biblioteca Iberoamericana Octavio Paz abrió un área especializada para este sector de la sociedad.
    Este espacio, cuarto en su tipo en la ciudad, cuenta con 70 títulos en sistema braille. Entre los textos destacan Aura, de Carlos Fuentes; Noticias del imperio, de Fernando del Paso; El laberinto de la soledad, de Octavio Paz; Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, así como libros de psicología, ortografía, leyes y hasta de cocina.
    El responsable del área, Juan Ignacio Varela Plascencia, explicó que el proyecto nació con el objetivo de acercar a los invidentes a la lectura, pues constituyen un segmento que no acude mucho a las bibliotecas.
    Un alto porcentaje de ciegos está dedicado a la mendicidad, por ser una actividad bien remunerada: una persona puede reunir entre 300 y mil pesos diarios, de manera que prefieren “trabajar” a estudiar o tener un libro entre sus manos.
    “Esta situación y la carencia de obras en sistema braille hacen difícil que los invidentes tengan interés en acudir a una biblioteca. Nuestra intención es poner a su alcance material atractivo que fomente el placer por la lectura y el conocimiento, sobre todo entre los niños”.
    Hasta ahora solo existían tres sitios dedicados a ellos: la biblioteca para invidentes, del gobierno del estado, un área en la biblioteca del ejército y otra en la Universidad del Valle de Atemajac.
    En la biblioteca iberoamericana cuentan con algunos equipos de cómputo adaptados a los ciegos. “Tienen un programa para saber qué escriben o aparece en pantalla, así como para entrar a internet, mediante una voz emitida por la computadora. Esto ya es una ventaja, porque facilita el uso de dicha tecnología”.
    Otra actividad considerada para invidentes es la organización de lecturas públicas de obras no transcritas en sistema braille.
    “Nos auxiliaríamos de los prestadores de servicio social que tienen la voluntad de ayudar en este proyecto, mismo que funcionaría como complemento a las otras actividades”.
    Autoridades de esta biblioteca han visitado instituciones que ayudan a invidentes, como el Instituto de capacitación para los niños ciegos, la Escuela Helen Keller y la Secretaría de Educación Jalisco, para informar acerca de la existencia de este espacio.

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