La adivinadora del pasado

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Encerrados entre muros de piedra, sin una sola entrada de luz, conviven familiares de varias generaciones. De cuando en cuando y desde arriba, la llegada de un nuevo integrante interrumpe sus singulares rutinas de canciones viejas, riñas y recuerdos. Ellos habitan la cripta familiar a la espera del juicio final. Están en el mejor lugar: su casa, un hogar sólido.

En 1957 la mejor obra mexicana de teatro, de acuerdo con la Agrupación de Críticos de Teatro, fue Un hogar sólido de la dramaturga Elena Garro, quien además se desempeñó como narradora, guionista, coreógrafa y periodista. Eran los años de Poesía en Voz Alta, el festival anual que se realizaba en Casa del Lago en la Ciudad de México, dirigido por Juan José Arreola. La riqueza de su lenguaje, la poesía contenida y el universo mágico donde colocó a sus personajes consiguieron que Un hogar sólido se incluyera en la Antología de Literatura Fantástica, coordinada por Jorge Luis Borges, Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares en 1965, siendo el único texto de un autor mexicano incluido.

La solidez de aquel hogar imaginario contrasta con la frágil estabilidad que tuvo la vida de su autora, quien falleciera en 1998. El éxito, el rechazo y el exilio disputaron el protagonismo de su biografía, de una historia personal que aún hoy sigue siendo tan interesante como misteriosa. Este 2016 se cumple el centenario de su nacimiento y con ese motivo la Secretaría de Cultura federal anuncia un año de celebraciones que incluyen recitales musicales, lecturas dramatizadas, montajes escénicos, ciclos de cine, exposiciones y ediciones conmemorativas, como la coedición de su narrativa breve por la Secretaría de Cultura y el Fondo de Cultura Económica.

Estas actividades iniciarán el 8 de marzo, en que se celebra el Día internacional de la mujer, fecha por demás simbólica tratándose de Garro, cuya condición femenina definió mucho de lo complejo que fue su camino. La Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes será la sede de este año celebratorio con la mesa “Mujeres de letras: 100 años de Elena Garro”, en la que participarán Beatriz Espejo y Patricia Vega.

La Revolución mexicana fue uno de los grandes intereses de Elena Garro, movimiento que conocía desde distintas aristas y del que se sirvió para explicar su crítica visión del México que ella vivió dentro y fuera del territorio. Los recuerdos del porvenir, su novela más conocida, es un relato cuya estructura narrativa, en consonancia con el tema de la obra, también revolucionó las formas de contar, además de tejer con maestría el sincretismo entre los dos tiempos y culturas que crearon nuestro país: rituales y mitos precolombinos y el universo europeo. Esta novela nos permite también conocer la capacidad que Garro tuvo para vaticinar este presente, la dramática actualidad mexicana y encontrar que nada cambia. México sigue sometido por generalotes que ahora, con o sin águilas en la frente, engordan sus fortunas desde el despojo, el crimen y el capricho.

La humillación y rechazo que Elena Garro recibió por parte de muchos intelectuales luego de que se manipularan sus declaraciones sobre el Movimiento del 68, su largo autoexilio, la bipolar relación que Garro mantuvo con Octavio Paz, así como la codependencia patológica con la que muchos describen la relación que tuvo con la hija de ambos, han distraído a algunos sectores, pero jamás podrán hacer sombra a una luminosa obra cuyo poder estético sigue imponiéndose con solidez.

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