Javier Sicilia

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¿Qué opina de que a seis años de creado el movimiento, las causas que motivaron su fundación no han podido ser resueltas?
Es una tristeza. Es la puesta en evidencia de que este Estado y sus instituciones ya dieron de sí. Están absolutamente corrompidas, y cuando han llegado a esos estados de corrupción, de destrucción, de una falta de compromiso político y ético con la sociedad, hay que refundar al Estado. Estamos en un momento de revolución, y las revoluciones pueden ser violentas, con costos más altos que los que hemos padecido en los últimos 15 o 20 años, o pueden ser pacíficas, como en Filipinas. Hay movimientos que están apostando a eso, como el de Emilio Álvarez Icaza, como el de los zapatistas, como el de Cuauhtémoc Cárdenas. Faltaría cómo nos unificamos para refundar esta nación con otros códigos, y con esa propuesta que ha venido desde atrás, desde Muñoz Ledo y que ha retomado ahora el padre monseñor Raúl Vera, que es un nuevo constituyente, hacer un nuevo pacto social, con nuevas reglas de hacer democracia.

¿Qué tan importante es el 2018 para esa refundación?
Es fundamental. Ahí está la reserva moral del país, expresada en estos movimientos. Mi esperanza es que converja, de tal forma que podamos arrancar lo que pertenece a los ciudadanos, las urnas, que las han secuestrado las partidocracias para usos perversos. Hacer realmente una transición democrática no violenta. De lo contrario en el 2018 habrá un aumento mayor de la violencia, y que probablemente muchos grupos tomen en la desesperación y frente a la negativa del Estado de dar soluciones democráticas.

¿Para ganar las urnas tendría que surgir una figura realmente independiente?
Tiene que ser una propuesta ciudadana, con buen pasado moral, y tiene que ser un trabajo horizontal. No podemos seguir pensando en una idea tlatoánica y de caudillos. Pero sí de gente que pueda representar esta horizantilidad y ponga en el centro lo que han olvidado las partidocracias: el ser humano y sus derechos, y los derechos de la naturaleza.

¿Andrés Manuel López Obrador puede representar algo así?

Por desgracia, no. Andrés Manuel, aunque él es honesto, tiene los mismos vicios de la partidocracia: el pragmatismo, el autoritarismo. Es más de lo mismo, con otro rostro, un hombre más honesto, pero eso no significa nada: sigue representando el esquema que ya no funciona y tiene desfondado a este país.

¿Qué hacer para frenar y prevenir el delito o la violencia?
Hay mucho que hacer, incluso revisar el proyecto económico, la idea de progreso, la idea de los megaproyectos que han sido parte de la administración federal. Cuando ponen como punto de progreso a la economía y el consumo, están destruyendo los tejidos sociales. Esos no funcionan así: funcionan por solidaridades, economías locales. Es donde hay que poner el énfasis, en lo humano, en la economía a escala. Nos estamos destruyendo como seres humanos, como país. Si destruimos a los jóvenes como lo estamos haciendo ahora, que son las víctimas del crimen, y salen de las universidades y no encuentran oportunidades; si perdemos a nuestros jóvenes, perdimos ya el futuro de nuestro país.

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