Carlos Eduardo Ruiz Ruiz

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Carlos Eduardo Ruiz Ruiz, estudiante de la Escuela Preparatoria de San Martín Hidalgo, conjugó su amor por el dibujo y su habitualidad en computación para crear “El viaje de Floopy a través del tiempo”, un proyecto animado que lo hizo merecedor de la medalla de plata en la categoría de animación de la octava edición del Concurso Latinoamericano de Proyectos de Cómputo, certamen organizado por la Sociedad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (Solacyt).

¿Cómo inició tu interés por la animación?
Estaba haciendo dibujos y comencé a ver que podían cobrar vida. Hacía una secuencia de varios y se convertían en algo divertido. También porque me gustan mucho las caricaturas de Mickey Mouse, en blanco y negro, las de 1930.

¿Cómo surgió la idea de “El viaje de Floopy a través del tiempo”?
Fue porque me gustan mucho las películas de Charles Chaplin y quise hacer algo similar, pero a la vez original, algo propio. Hice que mi personaje se paseara por todas las etapas de forma divertida. Pasa por lo del big bang, los dinosaurios, luego los ochentas, pero todo para los niños, simpático, para que todos se diviertan.

¿Cómo te decidiste a participar en el Concurso Latinoamericano de Proyectos de Cómputo?
Conocí el concurso por el profesor David Ernesto Argil Soria y empecé a buscar información. El profesor me comentó y le dije que lo iba pensar. Empecé a trabajar en mi proyecto en el programa de flash. Hice dos mil 412 dibujos. Cuando llevaba la mitad, le comenté al profe que ya tenía mi proyecto avanzado y él se sorprendió. Me ayudó a inscribirme y cuando íbamos a concursar, la prepa nos ayudó en todo, nos pagó los folletos. Él me empezaba a dar ideas, le enseñé la animación cuando ya estaba casi completa y me dijo muévele aquí, mejor que cambie de color allá, así detallitos que al final resaltaban mucho.

¿Qué significa para ti ganar un premio por tu trabajo?
Esperaba un poquito más, porque cuando expuse, los tres jueces me felicitaron. Nunca me dijeron le falta esto, quítale aquello, nada. Parecía haberles gustado de lleno. Me pusieron felicidades y yo me emocioné. La misma gente me decía: tú tienes que trabajar en Disney… varios cumplidos. Yo esperaba un poquito más. Cuando vi plata, me desilusioné, pero después pensé: fue una competencia continental contra 170 proyectos.

Después de la medalla, ¿cuáles son tus planes dentro de la animación?
Ir a Mérida a concursar nuevamente. Antes, editar mejor el proyecto. Ya tengo mis ideas planeadas. Ahora sí a ganar lo que merecía en Guadalajara, según yo. Sería en mayo.

¿Cómo se podría motivar a los jóvenes para crear sus propios proyectos en el mundo de la animación?
Quienes saben dibujar, que le echen ganas, no sólo en animación, sino en cortometraje. Hay muchas cosas. Quienes han concursado en la mañana, decían que sólo ellos podían, y yo soy de la tarde. Yo quería hacer algo para los de la tarde, motivarlos para que sepan que también ellos pueden. Fue en quinto cuando dije que quería meterme al concurso y cuando quedé plata, pensé que había decepcionado a la prepa. Pensé que ellos esperaban algo más, pero cuando supe que iban a hacer esto de La gaceta, me motivé y dije sí cumplí mi objetivo, que era impulsar a los de la tarde. Por eso me sentí orgulloso, porque sentí que fui su eje, para que después los que están en primer o tercer semestres, sigan con ese concurso, no lo dejen.

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