Retos de la sociedad de la información

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La información es poder. En algún momento hemos escuchado esa frase y en la actualidad, con internet, aumentan de valor estas palabras. Porque la creación, distribución y manipulación de los datos forman parte de nuestra existencia.
También en todo momento vemos, buscamos y almacenamos información, por lo que vivimos inmersos en ella. Está presente en todas nuestras actividades, ya sean económicas, culturales o recreativas, etcétera.
Esto es la sociedad de la información.
El núcleo de esta sociedad es la persona. Así fue declarado en la Cumbre de la sociedad de la información, en Ginebra, Suiza, en 2003. “La sociedad de la información debe estar centrada en la persona, orientada al desarrollo, para que todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento; para que las personas, comunidades y los pueblos puedan emplear plenamente sus posibilidades en la promoción de su desarrollo y en la mejora de su calidad de vida”.
Una sociedad de esta magnitud, en la que todos debemos estar involucrados, se enfrenta a muchos retos, como por ejemplo, monitorear los avances de los países en las diferentes áreas, como la regulación, legislación, gobernanza, estándares, protocolos, cultura, estrategias para la cooperación y la educación, y la implementación y evaluación de políticas.
La llamada brecha digital, la que define Fernando Leibowich Beker como la “separación que existe entre las personas (comunidades, estados, países…) que utilizan las nuevas tecnologías de la información y la comunicación como una parte rutinaria de su vida, y aquellas que no tienen acceso a ellas o que, aunque las tengan, no saben cómo utilizarlas”.
En este sentido hay avances en la cantidad de personas que utilizan la tecnología para desarrollarse personal y laboralmente. Sin embargo, la mayoría queda afuera de esta modernidad.
La sociedad de la información debe tener los caminos despejados para llegar a todos los pueblos, para conocer o consultar las leyes de cada país y así crear estándares económicos, educativos, culturales, políticos.
Se debe anteponer el desarrollo social y personal a la utilización de la tecnología y el internet para atacar a la humanidad con pornografía, robo de datos, piratería.
Con respecto al acceso a la tecnología, México recibe un poco de ayuda del hombre más rico del mundo. Carlos Slim donará unas 250 mil computadoras a escuelas mexicanas en 2008. Las aulas beneficiadas podrán educar a los estudiantes en la nueva forma de vivir junto a la tecnología. Ojalá esta solidaridad llegue a los que menos tienen.
Otro ejemplo es la Universidad de Guadalajara, que educa a distancia a los nuevos cibermaestros o a los que diseñarán los programas de estudio de esta criticada sociedad de la información.
La Asociación Mexicana de Internet promueve los sellos electrónicos de confianza para reconocer a los negocios o instituciones que promueven el cumplimiento de la privacidad de la información. Están legítimamente establecidos.
Se pueden mencionar más ejemplos, pero lo importante es eliminar la “brecha digital”. Con esto la sociedad de la información habrá dado un gran paso hacia su desarrollo.

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