
Cada día, desde el CUAltos, Alejandro Martín realiza una rutina que implica esfuerzo, responsabilidades y emprendimiento
Para Alejandro Martín, estudiante de séptimo semestre de Derecho en el CUAltos, la vida universitaria se construye entre prácticas, tareas, amistades y responsabilidades más allá del salón. Es una etapa que, además de prepararlo en lo profesional, le ha demostrado que es capaz de llegar más lejos de lo que alguna vez imaginó.
Alex cursa séptimo semestre de la licenciatura en Derecho, y para llegar hasta aquí ha tenido que aprender a distribuir su tiempo entre los estudios y otras responsabilidades, sin perder de vista lo que quiere construir a futuro.
Su rutina no siempre le deja mucho espacio, pero ha encontrado una manera de organizarse; adelanta tareas en fines de semana y procura no desvelarse, aunque la dificultad está en hacer que las horas alcancen, pues a la par de sus actividades universitarias mantiene un emprendimiento que forma parte de su sustento. Entre las cuentas del negocio y la carrera, procura cumplir con ambas responsabilidades.
Su experiencia permite mirar la vida universitaria desde un sitio que no siempre se alcanza a ver dentro del aula; ser estudiante también implica resolver asuntos económicos, organizar las actividades de cada semana y tomar decisiones sobre cómo distribuir el tiempo. “Si no vendo no como”, explica al hablar de la presión que acompaña a su emprendimiento.
Aunque no suele sacrificar horas de sueño para terminar sus tareas, reconoce que no tiene un día completo de descanso. Los sábados trabaja durante toda la jornada y planea ahorrar para desarrollar otro proyecto en el futuro.
Antes de entrar a la universidad, ya conocía una vida de trabajo y estudio; además, antes de la pandemia, realizaba servicio social y ayudaba a personas con discapacidad. Aun con esas experiencias, comenzar una carrera le representó un reto personal, pues no estaba completamente convencido de que podría conseguirlo. “Significó demostrarme a mí mismo que sí puedo hacer las cosas, no creía que iba a entrar a la universidad”.
Con el paso de los semestres, esa percepción ha cambiado; la universidad no solamente le ha permitido adquirir conocimientos relacionados con su carrera, pues también le ha dado la oportunidad de conocer personas, descubrir otras perspectivas y desarrollar habilidades que espera aprovechar en el futuro. Al mismo tiempo, extraña a sus amigos de toda la vida, de la primaria, la secundaria y la preparatoria. A diferencia de esas etapas, en las que solía encontrarse con las mismas personas durante años, la universidad lo llevó a construir nuevas relaciones y a adaptarse a un entorno distinto.
Y en ese proceso, también ha aprendido a valorar la oportunidad de estudiar, saber que hay personas que quisieran acceder a la universidad y que, por diferentes circunstancias, no pueden hacerlo le recuerda la importancia de aprovechar el lugar que ocupa.
“Estar en la universidad no te asegura la vida, pero ya es algo muy importante”, reflexiona. Continuar estudiando representa más que cumplir con un horario, dice, significa sostener una decisión, enfrentar las responsabilidades que vienen con ella y comprobar, poco a poco, que es capaz de cumplir los objetivos que se propone.
Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.
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