
Antes de cada presentación hay preparación, convivencia y esfuerzo de los estudiantes que hacen posible que el equipo pueda «charrear»
Para quienes observan una presentación de charrería el espectáculo puede ser concentrarse unos cuantos minutos en el ruedo; sin embargo, para los estudiantes que forman parte de los Charros del Centro Universitario de los Altos (CUAltos), detrás de cada participación existen horas de preparación, organización y trabajo en equipo.
Juan Bernardo Mojica Loza, estudiante de quinto semestre de Veterinaria, ya practicaba charrería antes de llegar a la Universidad de Guadalajara. Desde que decidió ingresar a CUAltos sabía que existía un equipo de charros, por lo que quiso formar parte de él desde el principio. “Lo que me motivó fue charrear con mis compañeros universitarios”, comparte Juan Bernardo sobre las razones que lo llevaron a integrarse al equipo.
Su experiencia en el grupo le ha permitido trasladar algunos aprendizajes de la charrería a su vida universitaria; entre ellos destaca el compañerismo, una dinámica que considera fundamental para desenvolverse dentro y fuera del ruedo.
Combinar esta actividad con la carrera de Veterinaria también implica organizar los tiempos. Para “Molo”, como lo conoce la mayoría, una de las maneras de hacerlo es adelantar sus trabajos para poder tener las tardes disponibles para entrenamientos y actividades relacionadas con el equipo.
La convivencia en un equipo no está exenta de diferencias, pues los desacuerdos y los conflictos pueden surgir entre sus integrantes. Aún así, considera que el compañerismo y el entendimiento permiten encontrar soluciones ante las inconformidades.
La disciplina es otro de los aprendizajes que el capitán del equipo destaca, pues no se trata de una cualidad exclusiva de la escuela o del deporte, sino de algo que debe formar parte de la vida cotidiana para alcanzar aquello que se espera. Y es que representar al CUAltos también tiene un significado particular para él. “Me llena de orgullo”, dice, al hablar de cómo el nombre de los Charros CUAltos ha comenzado a sobresalir y ser escuchado.
Y ser parte del equipo representa algo que va más allá de la propia práctica de la charrería. Entre lo que más valora están las nuevas amistades que ha encontrado, esa es una de las partes que espera que otros estudiantes puedan conocer, ver que detrás de una presentación existe un trabajo que comienza mucho antes de que el público presencie el espectáculo.
“Me gustaría que se dieran cuenta que no sólo es charrear, que para dar un buen espectáculo se lleva mucho esfuerzo días atrás para lograrlo”, comparte.
Detrás de cada presentación de los Charros del CUAltos no solamente están los minutos que el público alcanza a observar, sino la preparación, la convivencia y el esfuerzo de los estudiantes que hacen posible que el equipo salga al ruedo.
Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.
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