
Egresado de la licenciatura en Periodismo del CUCiénega, habla de sus primeros pasos en la comunicación y de cómo busca compartir experiencias con sus alumnos
Rafael Becerra García es originario de Poncitlán, Jalisco. Es el menor de tres hermanos, egresado de la quinta generación de la licenciatura en Periodismo del Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénega), profesor de esta universidad y amante de la comunicación.
Aunque se describe como alguien muy tranquilo, la inquietud por saber más de los demás, platicar con todos y ser curioso, le costaba los regaños de sus profesores, sellitos de “habla mucho” y separación de grupitos del salón; pero esto no le impedía entablar conversación con alguien nuevo.
Lo que por tanto tiempo se le consideró una debilidad y motivo de castigos, fue lo que ha llevado a Rafael a construirse como persona y como profesional. Un día, cuando él estaba aún en preparatoria, la convocatoria de ingresar a la carrera de Periodismo en Ocotlán llegó a las puertas de su salón. Al indagar más sobre ésta, algo hizo “click”, pues lo que hacía cotidianamente podía profesionalizarlo y canalizarlo a cumplir sus sueños.
“Pensaba en que algún día quería ser locutor o conductor de televisión. Entonces, empecé a definir qué era lo que me gustaría estudiar, algo que tuviera que ver con la comunicación”, expresa Rafa, pues sin pensar siquiera en el plan de estudios, optó por el periodismo.
Su carrera como comunicador comenzó antes, incluso que su misma licenciatura; cuando, por casualidad, iba a participar como escolta en la inauguración de una pista de skate por parte del gobierno municipal de Poncitlán. Tras platicar con uno de los organizadores y compartirle lo que deseaba estudiar, le ofrecieron ser el maestro de ceremonias del acto. Convertido en un manojo de nervios, con un nudo en la garganta y muchos sentimientos pasando al mismo tiempo, Rafa aceptó. Pero fue hasta que tomó el micrófono que comenzó a sentirse arriba de una montaña rusa.
A partir de ese momento, se convirtió en maestro de ceremonias de diversas actividades en su localidad, en su preparatoria, en certámenes de belleza, obras de teatro, graduaciones y demás. Tal es así, que este año cumple 20 en su papel de maestro de ceremonias, un aniversario que no deja pasar.
“Tengo mucha gratitud, principalmente con Dios y con todas esas personas con las que he podido coincidir a lo largo de estos años. Ha sido una experiencia muy bonita porque, además de compartir este bonito don maravilloso, he conocido a personas increíbles. Eso es algo que me ha dejado esta trayectoria”, comparte.
Al entrar a la licenciatura, su don se perfeccionó y profesionalizó. Recuerda cómo en aquellos pasillos, que ahora recorre como profesor de mercadotecnia y de comunicación digital y periodismo, se formó y creció junto a sus compañeros.
“Combinar esto que llevo haciendo durante 20 años con mi comunidad, en los actos académicos, como profesor, enseñarles a mis estudiantes cómo modular su voz, cómo expresarse a través del lenguaje no verbal, ha sido satisfactorio”, compartió.
En este aniversario de trayectoria como maestro de ceremonias, Rafa recuerda con sentimiento y orgullo lo que alguna vez soñó. Expresa con satisfacción cómo las dudas que de más joven tenía, los nervios que de nuevo llegan al empezar proyectos nuevos, el miedo a que algo salga “mal”, han sido parte del proceso.
“En mi cuarto tengo una fotografía que dice ‘Believe in yourself’ (Cree en ti). Y aunque siempre he sido una persona un poco insegura de mis capacidades, con mi yo de hace 20 años me diría lo mismo que dice ese portaretratos; me diría que crea en mí, que confíe en mí, que el objetivo es vencer el miedo”, expresa.
Rafael Becerra, quien ahora es docente, sigue ejerciendo como maestro de ceremonias, es jefe de la Unidad de difusión del CUCiénega y quiere que sus alumnos también sigan sus sueños.
“Nuestros talentos, nuestras cualidades, aptitudes y capacidades nos pueden llevar hasta la cima del éxito, pero la humildad y el compromiso nos van a mantener ahí. Por eso en esta vida hay que disfrutar de lo que somos, los dones maravillosos que Dios nos da, compartirlos con los demás, saber que podemos ir mejorando día con día, pero siempre ser humildes”.
Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.
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