
La Sala de descanso menstrual acoge a mujeres y personas menstruantes en momentos difíciles y días complicados
El Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénega) tiene un espacio para que las mujeres y personas menstruantes de la comunidad universitaria puedan tomar un descanso y relajarse en los días en los que los cólicos, la menstruación y los procesos biológicos que le acompañan, impiden seguir con la rutina diaria.
Ser una persona menstruante en los días en los que el “periodo” llega, puede ser un gran reto; esto, sin contar los padecimientos hormonales que suelen complicar aún más la menstruación como: el síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP), el hipotirodismo, los cólicos fuertes, entre otras alteraciones hormonales.
Aún con el dolor, el sangrado y la incomodidad que, en ocasiones, puede llegar a habitar nuestro cuerpo, nos hemos acostumbrado a continuar con nuestras actividades, puesto que pausar, muchas veces, no es una opción al no tener un sistema con visión de género que comprenda lo que la menstruación conlleva.
Sin embargo, el CUCiénega, al igual que otros centros de la Universidad de Guadalajara, ha habilitado una Sala de descanso menstrual, un espacio en el que las personas menstruantes pueden habitar, descansar, y disponer de recursos como toallas sanitarias femeninas o tés para apaciguar los dolores e incomodidades.
Esta sala, ubicada en el segundo piso de la Biblioteca-mediateca Fernando del Paso, busca crear un entorno seguro en el que pausar sí sea un derecho y algo natural; un lugar en el que las personas menstruantes se sientan cómodas, descansen en los sillones, tomen cojines térmicos para el dolor y tés para relajarse.
Esta iniciativa ha sido bien recibida por la comunidad universitaria y personas menstruantes; incluso, en el sitio hay una libreta donde se reflejan mensajes de apoyo, consejos y se construye una comunidad entre letras.
Maité Flores, estudiante de la licenciatura en Contaduría pública, expresó que ha recurrido a la sala en varias ocasiones, pues ha encontrado un lugar privado para estar cómoda cuando sufre los cólicos o padecimientos de la menstruación. “Puedo decir que tengo un lugar privado para venir, donde puedo estar cómoda y que nadie me vea cuando tengo cólicos o me siento mal”, comentó Maite.
Carla Liliana Godínez Gutiérrez es también estudiante de la misma licenciatura, y así como Maité, la sala menstrual le ha sido muy práctica en los días en los que menstrúa. “Me parece que fue una gran idea, porque sinceramente estás más cómoda en tantas horas de la escuela. Es muy práctico para cuando estamos menstruando. Siento que ha sido muchísimo más cómodo y un gran apoyo para las horas de descanso”, comentó.
Ambas comentaron que los recursos de este espacio han sido de gran utilidad, pero que también aportaría aún más si se contara con un poco más de ventilación y pastillas para los cólicos.
Con espacios como la Sala de descanso menstrual, el CUCiénega avanza hacia una comunidad universitaria más empática y consciente de las necesidades de las personas menstruantes. Más allá de brindar un lugar para descansar, esta iniciativa abre la conversación sobre la menstruación desde una perspectiva de cuidado, acompañamiento y bienestar, demostrando que pausar también puede ser parte de una educación humana e incluyente.
Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.
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