Desde los seis años, el diamante ha sido el escenario principal en la vida de Valeri Canales, egresada de la licenciatura de Negocios Internacionales del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA).

La universitaria ha construido una trayectoria deportiva que comenzó en ligas infantiles, pasó por selecciones estatales y universitarias, hasta llegar al profesionalismo con el equipo Charros de Jalisco de Softbol.

Para ella, el softbol no solo es un deporte, sino un pilar emocional y una forma de vida que ha estado marcada por la disciplina, el apoyo familiar y el amor por el juego.

¿Cómo inicias en el softbol? Juego desde los 6 o 7 años, más o menos, toda mi familia juega. Mis papás jugaban profesional, así se conocieron, mis tíos también juegan, ya lo traigo desde familia.

Háblanos de tu trayectoria deportiva. Desde chica empecé a jugar béisbol, estuve en la Liga Guadalajara, a los 10 años me cambié a una en Tlaquepaque y hasta los 12 años fue que empecé a jugar softbol. Me hablaron para la selección del Code Jalisco y empecé a jugar representando a Jalisco hasta los 19 años y después represente a la Universidad de Guadalajara desde los 19 hasta los 22 años.

¿Cómo surge la oportunidad en el profesionalismo con Charros de Jalisco? El primer año no fui al try out porque quería terminar la universidad, para este año si me inscribí, me fue muy bien, éramos seis invitadas y solo iban a elegir a una y me quedé.

¿Alguna vez imaginaste llegar al profesionalismo? No, no había una liga profesional, era difícil que hubiera una, solamente en Estados Unidos y, cuando se abrió, fue una sorpresa. Qué bien que aquí en México también empiece a existir ese apoyo.

¿Qué ha representado para ti el softbol? Prácticamente ha sido mi vida, en lugar de salir con amigos o hacer lo que normalmente hace la gente, yo iba a entrenar, siempre mi vida era el softbol, también era estudiar, trabajar, pero seguía en el softbol. Amo mucho este deporte desde chiquita, le tengo mucho amor. Me ha salvado muchas veces en situaciones de mi vida personal, de que a lo mejor puedo estar triste y es ir a entrenar para que se me olvide. Me ayuda para despejarme, concentrarme más en mí misma, porque es algo que me gusta mucho hacer; sí es un amor muy grande a este deporte.

¿Cuáles son tus metas? Mantenerme. Lo difícil no es llegar, es mantenerse, esa es mi meta, seguir aquí en el profesional, estar bien mental y físicamente y contribuir con el equipo.

¿Cuál ha sido la base para llegar hasta donde estás? El apoyo de mi familia, sin duda ha sido eso, nunca me ha dejado sola, siempre ha estado apoyándome, mi mamá siempre ha estado conmigo en torneos, me acompaña. Si tengo alguna caída emocional siempre mi mamá o mi familia ha estado ahí apoyándome.

¿Cómo combinas tu parte deportiva con la profesional? Se me ha acomodado poder trabajar y jugar, en el trabajo me han apoyado mucho, porque sabían que era un sueño mío y estoy muy agradecida por eso.

¿Cuáles son tus sueños? Seguir jugando profesional, creo que a lo largo de mi vida he cumplido muchos sueños y el más grande era pues poder estar en una liga profesional.

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