
Para descansar y relajarse, o platicar y realizar actividaes en compañía, son la herramienta ideal para transcurrir los momentos libres entre una clase y otra
Dentro del CUSur, la reimplementación de hamacas ha tenido beneficios de todo tipo. El aprovechamiento de espacios con sombra y con arboledas fue clave para su posicionamiento, pues el centro universitario cuenta con varias ubicaciones alrededor del campus, logrando que áreas desde el más remoto de los edificios a los más cercanos de las entradas cuenten con un lugar para que sus estudiantes se relajen entre clases o por periodos de tiempo más largos.
Después de todo, no hacer nada, es también hacer algo. Una mañana o tarde llena de actividades merece un buen descanso. Y la presencia de estas hamacas, una vez más, y en espacios nuevos y otros ya bien conocidos, fue recibida por parte de la comunidad estudiantil con los brazos abiertos.
Al pasar por estos espacios, se pueden ver estudiantes relajándose ya sea leyendo un libro, en sus teléfonos con audífonos, durmiendo una pequeña siesta, comiendo o incluso rodeados de sus amigos ya sea teniendo alguna conversación o realizando alguna actividad en compañía de los demás. Cualquier método de relajación es válido.
«En espacios entre clases normalmente uso el celular y duermo, casi siempre entre las 12 y 1 pm. Me gusta que las hamacas estén en camino a casa, en la sombra», menciona Cassandra, estudiante de Veterinaria.
Según un estudio de Ricardo Luiz Ramos del 2017, la hamaca es preferida en relación para dormir en noches de calor, fuera de casa, solo y para descansar. La lateralización del cuerpo en reposo no difiere a la de una cama normal, pues proporciona apoyos anatómicos.
Eduardo Franco, estudiante de Cultura Física y Deporte, aprecia «la comodidad y que estén en zonas de sombra, está muy fresco».
Camila Salgado, en un estudio de 2005, menciona que «dentro de la psicología del trabajo el tema del descanso es de vital importancia para lograr niveles superiores en la calidad de los resultados. Robert Karasek considera que el descanso motiva al trabajador a tener niveles superiores de exigencia consigo mismo y por lo tanto aumenta la productividad del empleado».
Esto además funciona como una alternativa a los demás espacios que se tienen, pues en sí, las bancas, la biblioteca misma, la cafetería así como las zonas verdes arboladas repartidas por el centro universitario, cumplen con esa misma función, siendo de predilección en temporal de lluvias las área cubiertas.
«Es en temporada de calor donde creo que todo el mundo se viene peleando por una hamaca libre, y al final vale la pena tener un respiro de sentarme en la banca, más si acabo de salir de clases», dijo Ángel Covarrubias, estudiante de Ingeniería en Telemática.
Sabemos que gracias a la presencia de estas herramientas y los beneficios mencionados, una siesta suena como lo más ideal. Si has llegado a tu centro universitario unas dos horas antes, o tus clases se ha cancelado, es mejor aprovechar estos espacios antes de que alguien más lo haga. Tómate tu tiempo, deja que tu mente y cuerpo tengan un respiro, y haz que la hamaca haga el trabajo.
Este contenido es resultado del Programa Corresponsal Gaceta UdeG que tiene como objetivo potenciar la cobertura de las actividades de la Red Universitaria, con la participación del alumnado de esta Casa de Estudio como principal promotor de La gaceta de la Universidad de Guadalajara.
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