Voluntad que lleva al éxito

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En 2009, el Sistema de Universidad Virtual de la Universidad de Guadalajara (UDGVirtual) y el Centro de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT) Guadalajara, comenzaron un esfuerzo de trabajo conjunto para incentivar a los jóvenes en rehabilitación que se encontraran en condiciones de estudiar la preparatoria, para integrarse al bachillerato en modalidad virtual.
Este esfuerzo educativo rindió fruto con el egreso el pasado junio, de la primera generación de estudiantes del CRIT, por lo que hay 18 nuevos bachilleres. “Son siete mujeres y 11 hombres. La mayoría padecen limitaciones motoras por padecimientos como distrofia muscular, parálisis cerebral y atrofia espinal”, señaló Claudia Camacho Real, investigadora de UDGVirtual, quien junto con Gerardo Alberto Varela Navarro, ha dado seguimiento al desarrollo de los estudiantes para la mejor comprensión de sus requerimientos, desde una perspectiva académica, educativa, social y científica.
“Con edades entre los 15 y 25 años, los jóvenes no habían cursado el bachillerato, principalmente por dificultades económicas, de salud y de traslado”, explicó la investigadora.

Las dificultades
Muchos no podían pagar el costo para estudiar, por el bajo nivel de ingreso económico y sus altos gastos médicos, de asistencia y de movilidad. La solución a este contratiempo fue recurrir a la gestión de condonaciones.
Otro obstáculo a enfrentar fue que varios no contaban con computadora e internet en casa, y acudir a algún cibercafé para estudiar. Este problema se subsanó con el establecimiento de una sede del programa CASA Universitaria en el CRIT, con 10 equipos de cómputo con internet para uso libre de los estudiantes, así como con el apoyo de una tutora asignada por el centro de rehabilitación y uno más por UDGVirtual.
Como un tercer obstáculo, indicó Marcela Ochoa que los docentes no tenían experiencia de trabajo con estudiantes con discapacidad. “El CRIT los capacitó en la sensibilización. Los docentes conocen la situación de cada estudiante y revisamos, de manera colegiada, estrategias de trabajo para promover en ellos el desarrollo de competencias y el perfil de egreso”.

Estudiar en UDGVirtual
Camacho Real aclaró que parte de las dificultades presentadas por los estudiantes no se relacionan con su discapacidad, “si no con circunstancias familiares de consumo cultural, como el nivel de hábito lector o comprensión lectora y de trayectoria discontinua, porque pausar los estudios hace que se tengan que retomar con mayor dedicación saberes, habilidades, ritmos y hábitos propios del proceso de escolarización”.
Los estudiantes con discapacidad, como cualquier alumno de nuevo ingreso a esta modalidad educativa, requieren adaptarse a la misma, “desarrollar habilidades de interacción a través de la plataforma, comunicación sincrónica y asincrónica, manejo de los tiempos, herramientas y materiales de apoyo”.
En relación a la elaboración de actividades, algunos estudiantes llegan a presentar cansancio muscular por el uso repetitivo de periféricos de cómputo y la falta de hábito de uso de programas digitales de apoyo. Lo anterior, porque a algunos les toma un mayor tiempo la comprensión y realización de las actividades.
Sin embargo, no todo depende de la voluntad de los estudiantes el éxito de la inserción en un programa escolar y no deserción del mismo, sino que depende en gran medida del apoyo que la persona con discapacidad reciba por parte de su familia, de sus tutores y asesores.
A la fecha han ingresado 11 estudiantes más del CRIT.
No han sido exclusivamente los alumnos del centro de rehabilitación las personas con discapacidad que han estudiado en UDGVirtual. Desde los inicios del sistema y hasta hoy, diversas personas con dificultades físicas para estudiar en modalidad presencial han aprovechado esta opción educativa.