Un visionario de la cultura

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Cuando Raúl Padilla López era niño, fue su madre quien lo acercó a las artes. Y uno de los grandes amores que le transmitió fue a la cultura clásica francesa, en especial la literatura, la música y la pintura de esa nación.

Décadas después, fue precisamente el gobierno de Francia que impuso al incansable promotor cultural una de las más altas distinciones que ese país otorga desde el año 1802. Se trata de la condecoración de la orden de la Legión de Honor en el grado de Caballero, por su labor en la difusión de la cultura escrita y audiovisual y, en particular, de la literatura y de la producción cinematográfica.

Fue el mismo Raúl Padilla López quien en su mensaje de agradecimiento rememoró como su madre lo acercó a los grandes creadores del país galo. Ataviado con traje oscuro, corbata roja y con las banderas de Francia, México y Jalisco detrás de su figura, afirmó: “Los humanistas franceses, sus filósofos y hombres de letras, sus científicos, pintores y músicos siempre han acompañado mis reflexiones y han estado presentes al momento de impulsar proyectos culturales”.

El escenario para la entrega de esta condecoración fue el Paraninfo Enrique Díaz de León de la Universidad de Guadalajara. El pasado 3 de diciembre, el acto contó con la presencia en el estrado del Rector General de esta Casa de Estudio, Tonatiuh Bravo Padilla; el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval Díaz y el presidente municipal de Guadalajara, Ramiro Hernández García.

La embajadora de México en Francia, Elizabeth Beton Delègue, calificó al homenajeado como un líder de “espíritu visionario”. Un ejemplo, dijo, es la concepción que Raúl Padilla tiene de la cultura como palanca de desarrollo económico de las comunidades, con lo cual, el ex rector de la UdeG se adelantó a su tiempo.

Beton Delègue aplaudió los proyectos culturales que ha encabezado Padilla López, como la Feria Internacional del Libro (FIL), el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), la Cátedra Julio Cortázar y el Centro Cultural Universitario, y cómo logró darles impulso internacional en poco tiempo. También elogió la descentralización de la educación superior que encabezó en 1995 al crear la Red Universitaria y que ha llevado progreso a las regiones de Jalisco.

Al concluir su discurso, la embajadora colocó la medalla en la solapa del traje de Raúl Padilla, mientras pronunciaba las frases protocolarias en idioma francés y todo el  público en el recinto se puso de pie para aplaudir.

En su mensaje, Padilla López agradeció el honor de recibir una de las más altas distinciones del gobierno de la República Francesa, y resaltó que entre Francia y México hay lazos estrechos, pues comparten valores comunes y visiones del mundo que se empalman. “Esta presea honrosamente me vincula permanentemente a su gran nación”.

Reflexionó luego sobre la necesidad de fortalecer la cultura de Jalisco, ya que los impactos de la globalización obligan a que las regiones establezcan sus propias estrategias de desarrollo en virtud de sus propias ventajas competitivas.

Afirmó que Jalisco es un estado con gran historia y tradición cultura, como pocos, ya que  varios  artistas mexicanos de prestigio universal son originarios de esta entidad y  los símbolos de la mexicanidad aquí tienen sus raíces. Todo eso, agregó, puede ser aprovechado para potencializar este renglón y generar bienestar y mejores empleos.

“Podemos hacer de nuestra cultura uno de los grandes pivotes del desarrollo económico”, enfatizó.