Un día para reflexionar sobre el medio ambiente

La degradación de nuestro ecosistema es una situación insostenible para el futuro de la existencia humana; la pérdida de la biodiversidad, la escasez del agua, la urbanización excesiva, son sólo algunos de los problemas que deben ser revisados y atendidos en esta llamada para salvar al planeta

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Foto: Greenpeace

El Día mundial del Medio Ambiente fue establecido en el calendario oficial de las Naciones Unidas en 1974 para fomentar la acción ambiental y como el momento de reflexión más importante del año sobre los asuntos ambientales. Este 5 de junio de 2020 el tema es la biodiversidad, porque, dice la ONU, “Eventos recientes, como los incendios forestales sin precedentes en Brasil, California y Australia, la invasión de langostas en el Cuerno de África y ahora la pandemia de COVID-19, demuestran la relación inextricable entre los humanos y las redes de la vida en las que vivimos.”[1], lo que hace inaplazable la protección de la diversidad en el planeta si no queremos más desastres naturales y ambientales.

La degradación del medio ambiente es una situación insostenible para el futuro de la existencia humana; la pérdida de la biodiversidad, la escasez del agua, el incremento de los incendios forestales, la falta de una planeación ordenada en las grandes ciudades para atender el crecimiento demográfico que demanda viviendas, la urbanización excesiva y los requerimientos de alimentación y servicios, forman parte de la cadena de problemas que deben ser revisados y atendidos en esta llamada para salvar al planeta.

De acuerdo con datos de la ONU, en los últimos 50 años se ha duplicado la población humana al pasar de 3.7 a 7.6 billones de personas, el tamaño de la economía mundial se ha cuadruplicado con consumidores cada vez más distantes de los centros de producción y el comercio mundial se ha incrementado diez veces; con este escenario se necesitarían los recursos de 1.6 planetas Tierra para satisfacer la demanda anual de la población [2].

El diagnóstico sobre la situación del medio ambiente es alarmante. De acuerdo con el Informe de Evaluación Global presentado en 2019 por la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES por sus siglas en inglés), en la actualidad un millón de especies animales y vegetales están en peligro de extinción, tres cuartas partes del medio ambiente terrestre y alrededor del 66% del medio marino han sido alterados significativamente por acciones humanas, más de un tercio de la superficie terrestre y casi el 75% de los recursos de agua dulce se dedican a la producción agrícola o ganadera, la degradación de la tierra ha reducido la productividad en un 23% a nivel mundial y un rango de 100 a 300 millones de personas están en riesgo de inundaciones y huracanes debido a la pérdida de hábitats costeros y su protección.

Con respecto al cambio climático, desde 1980 las emisiones de gases de efecto invernadero se han duplicado, elevando las temperaturas globales en al menos 0.7 grados centígrados y se espera que aumente el impacto en las próximas décadas. El Informe atribuye estos cambios en la naturaleza a cinco factores: 1) los cambios en el uso de la tierra y el mar; 2) la explotación directa de organismos; 3) el cambio climático; 4) la contaminación y 5) las especies exóticas invasoras [3].

México no está lejos de este diagnóstico; en 2018 se perdieron 262 mil hectáreas de bosque natural y la causa principal fue el cambio del uso del suelo, sobre todo dirigido a la expansión de la agricultura y la ganadería [4].

Por otra parte, en el periodo 2003-2018 el costo por la contaminación del aire aumentó 4.8% en promedio anual, donde las partículas generadas por los vehículos automotores son la causa principal de las emisiones contaminantes; para este mismo periodo el costo por la degradación de la superficie de suelo afectada tuvo un incremento medio anual de 6.1%, la contaminación de los cuerpos de agua tuvieron una tasa media de 8.7% anual y la sobreexplotación del agua subterránea originó un incremento de costos por agotamiento de éste recurso natural en 7.9% en promedio para cada año.

Asimismo, en 2018 el costo por agotamiento y degradación del Medio Ambiente representó el 4.3% del Producto Interno Bruto en términos nominales (PIB) y los costos totales por agotamiento y degradación ambiental en el periodo 2003-2018 fueron de 4.4% [5].

Ante un panorama complejo es urgente recuperar la empatía con la naturaleza, conscientes de que nuestra supervivencia y la de futuras generaciones dependerá de la restauración del planeta. En el Día mundial del medio ambiente debemos asumir y fomentar una cultura de sostenibilidad si queremos cambiar el escenario catastrófico que se avecina.

Notas:

[1] ONU (2020) La hora de la Naturaleza, recuperado el 4 de junio de 2020 en https://www.un.org/es/observances/environment-day

[2] ONU (2020). Biodiversidad y Coronavirus. Recuperado el 01 de junio de 2020 en: https://www.worldenvironmentday.global/es/sabias-que/biodiversidad-y-coronavirus

[3] IPBES (2019). El peligroso declive de la naturaleza «sin precedentes»; Tasas de extinción de especies “aceleradas”. Recuperado el 02 de junio de 2020 en: https://ipbes.net/news/Media-Release-Global-Assessment

[4] https://es.mongabay.com/2020/01/los-desafios-ambientales-de-mexico-para-el-2020/

[5] Comunicado de prensa INEGI (2019). Recuperado el 02 de junio de 2020 en: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2019/StmaCntaNal/CtasEcmcasEcolgicas2018.pdf