UdeG, agente activo frente a la pandemia

La aplicación del modelo REPLICA ha ofrecido información para que nuestra Universidad pudiera anticipar que, de incorporarse el sector de la educación media superior y superior a las actividades, el número de contagios crecería a números considerables

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Aplicación de pruebas, monitoreo de casos y medidas de reactivación económicas son algunas medidas que ha implementado la UdeG para hacer frente al Covid-19. Foto: Iván Lara

Marco Antonio Pérez Cisneros*

Las aportaciones de la Universidad de Guadalajara para combatir con estrategias claras y eficientes a esta pandemia del Covid-19 han sido varias. Desde la propuesta del primer modelo Centinela en el país, la organización de equipos multidisciplinares de estudio y la conformación de estrategias públicas, el montaje del primer servicio de pruebas PCR abierto al público y la participación en el Radar Jalisco para mejorar la precisión del monitoreo de la epidemia.

Ya en últimas fechas, nuestra Universidad ha presentado la Estrategia de Reactivación Económica y acciones de económica solidaria, para refrendarse, en palabras del Rector General, Ricardo Villanueva, “como un agente activo frente a esta pandemia”. Esta última estrategia incluye desde la generación de opciones para proveer alimentos a familias que pasan tiempos difíciles por el desempleo o por el desabasto, hasta distintos modelos para la reactivación económica, de forma planificada y gradual para nuestro estado.

En estos días tuve el gusto de charlar con Humberto Gutiérrez Pulido, académico del CUCEI y uno de los autores del modelo RÉPLICA, quien ha compartido algunos detalles técnicos de la misma.

Como punto de partida, Gutiérrez Pulido refiere de forma metódica y contundente que la estrategia desea aportar herramientas para “entrar a la tormenta, pero siempre bajo control”. Bajo esta perspectiva, la propuesta de Modelo de Representación Metropolitana de Contagio y Reacción (RÉPLICA), un sistema dinámico que integra los datos de censos de población y de censos económicos en base a la distribución de Áreas Geo-estadísticas Básicas, conocidas como AGEBs, permite clasificar la información sobre los distintos rubros que componen la actividad humana en la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Mediante variables estadísticas se monitorea el comportamiento de la pandemia, que incluyen las estimaciones y datos del número de personas infectadas y de las probabilidades de contagio para una persona y su grupo inmediato.

Los datos poblacionales se combinan mediante ecuaciones de modelado con datos provenientes de fuentes con grandes volúmenes de datos y que operan en la nube, como son los datos de Movilidad de Google©. De forma práctica, esta información incluye una diferenciación de los distintos tipos de sectores que operan en la economía: el sector esencial, el sector de servicios, el sector del comercio y por supuesto las actividades educativas.

Al sistema se integran también los estadísticos del comportamiento de la pandemia que incluyen las estimaciones y datos del número de personas infectadas y por supuesto las estimaciones probabilísticas de contagio para una persona y su grupo inmediato. Éstas utilizan los principios Bayesianos para estimar la probabilidad de eventos que puedan resultar del acontecimiento de muchas variables, como son el contagio, el movimiento de la población, el comportamiento de movilidad y la probabilidad de que las personas cumplan efectivamente el “quédate en casa”.

Al combinar estas variables estadísticas y probabilísticas, se generó el modelo cuyos resultados gráficos pueden observarse en las diapositivas de la presentación, de fácil acceso en nuestra dirección de medios. Es sencillo observar cómo cada una de las actividades económicas afecta la concentración y aumenta las posibilidades de un contagio a medida que se incorporan los distintos grupos a la actividad.

El modelo ha ofrecido información para que nuestra Universidad pueda anticipar que, de incorporarse el sector de la educación media superior y superior a las actividades, el número de contagios crecería a números considerables, aumentando la demanda de servicios de salud y dificultando la respuesta de los mismos para las personas enfermas. Un escenario que nadie quiere vivir y por tanto nuestra Universidad está considerando regresar hasta septiembre a las actividades presenciales.

La contribución de este tipo de modelos es muy valiosa. Nos permite, como me ha dicho Gutiérrez Pulido, contar con elementos para la toma de decisiones a mediano y largo plazo, construyendo una estrategia pública cuyo único objetivo es salvar vidas, a pesar de cruzar una fuerte tormenta.

*Director de la División de Electrónica y Computación, CUCEI