STRANGELAND

312

Keane vuelve a ser Keane. Excepto porque ahora la banda de Essex ha incluido definitivamente al bajista Jesse Quin, y porque ya no son veinteañeros en el paso a la vida adulta, y la añoranza de la juventud sin preocupaciones suena a tema raro en músicos que ya van por la segunda mitad de los 30. Con su cuarto disco regresa la soberanía del piano y el aliento optimista de la esperanza, que es lo que saben hacer mejor, sobre todo en “Black Rain” y “Disconnected”.