Qué tan a la izquierda

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El proyecto de izquierda en América Latina está presente no sólo en los países cuyos movimientos sociales han derivado en gobiernos con esta tendencia, sino también en aquellos en los que predominan ideologías conservadoras o de derecha.
Esta tendencia es evidente en los temas que conforman la agenda pública de las naciones del continente. La equidad, justicia, inclusión, los derechos de los ciudadanos y la igualdad de oportunidades son asuntos que por tradición eran identificados con el pensamiento de izquierda, pero que ahora son incorporados también en gobiernos nacionalistas.
El investigador del Departamento de Estudios Ibéricos y Latinoamericanos, Jaime Preciado Coronado, explica que “12 de 17 países en América Latina aplican políticas de izquierda en distintos grados y matices. Más aún, en las cinco naciones donde el gobierno nacional es decididamente de derecha —como es el caso de México, Colombia o El Salvador— hay un polo parlamentario de izquierda muy fuerte además de que tienen gobiernos con esta tendencia al frente de ciudades importantes como el Distrito Federal o San Salvador”.
Preciado Coronado identifica tres orígenes de los gobiernos de izquierda que han surgido en el continente: los de orientación social demócrata como Chile, Panamá, Guatemala y Costa Rica; los de centro izquierda con partidos institucionales y consolidados en el gobierno, como Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay; y los de centro izquierda surgidos de movimientos sociales nuevos, como en Ecuador, Bolivia o Venezuela.
“Es esta heterogeneidad uno de los componentes importantes para que la región haya adoptado posiciones comunes contra la hegemonía neoliberal de Estados Unidos, pero también divisiones, pues mientras hay países como Uruguay o Costa Rica en pro del írea de Libre Comercio de las Américas, impulsada por los estadunidenses, hay quienes optan por iniciativas como la Unión de Naciones Sudamericanas o la Alternativa Bolivariana para la América, impulsada por el presidente venezolano Hugo Chávez”.
El académico de la UdeG pronostica que esta tendencia a la izquierda se agudizará con la posible crisis económica y alimentaria derivada del aumento de precios en alimentos y granos básicos.
“Es de esperar que haya un cierto crecimiento de la izquierda. La recesión va a tener su coletazo en nuestros países y acentuará las contradicciones que lleva consigo el modelo neoliberal. Esto hará que la sociedad valorice más una agenda de justicia de equidad e inclusión en sus países”.