Preludio de los orígenes

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¡Prevenidos!, retumba la orden del general, del productor general. Gilberto Domínguez extiende su mano al limbo del tiempo, prepara la emboscada. Faltan escasos dos segundos para entrar a la batalla. Tensa calma se respira. Todos guardan sus posiciones en la casa que fuera residencia del exgobernador de Jalisco y fundador de la Universidad de Guadalajara, José Guadalupe Zuno, quien mira expectante la señal de Domínguez. Respeta, como los presentes, el silencio antes de entrar al aire.
Ocho en punto y las aspas de los ventiladores de la improvisada cabina-auditorio se van deteniendo. La historia entra a las ondas hertzianas con la coloratura de la voz de la actriz Ofelia Medina. Se desdibuja nuestro presente con el monólogo de Carlota, la emperatriz de México, que constituye la primera parte de la novela Noticias del imperio, publicada en 1987 por Fernando del Paso, que con la fuerza de la palabra y la radio nos lleva del pasado al presente, de la realidad a la ficción.
Sentimos la locura de Carlota tras la muerte de Maximiliano: “Yo soy María Carlota de Bélgica, emperatriz de México y de América… mujer de Fernando Maximiliano de Habsburgo…” Es la historia de México, relatada para comprender el presente no solo de los protagonistas, sino también del ciudadano común; es el objetivo del nuevo programa de la Red Radio Universidad de Guadalajara: Orígenes de la república. Un viaje de 200 años por la historia de México, bajo la producción general de Gilberto Domínguez. Proyecto e iniciativa de la Universidad Virtual y la Dirección General de Medios, con el apoyo del CULagos, que constará al principio de 24 programas, que incluyen radionovela y corridos elaborados por Cornelio García y su grupo.
Vuelve el pasado con la locura desbordada de Carlota: “…Yo soy Carlota … tengo 86 años de edad y 60 de beber, loca de sed, en las fuentes de Roma…”
Aún con los ojos cerrados, nos dejamos llevar a otro tiempo con la pluma del escritor Fernando del Paso. Roberto Castelán va induciendo la plática mientras el novelista revela el espíritu aventurero y romántico del emperador Maximiliano, en contraposición al talento político de Carlota. Nos remontamos a los orígenes de la república, porque es tiempo de conocer la historia para apreciar el México contemporáneo desde otro ángulo.
Es un viaje por 200 años, un viaje a un periodo histórico: el imperio, que comienza con la sinceridad de Del Paso cuando subraya que se ocupa de un periodo del cual algunos historiadores dicen que en el mismo fue suspendida la república, y otros alegan que siempre siguió existiendo.
“Benito Juárez empezó a migrar hacia el norte, pero nunca salió del territorio nacional. Y cuando alguien le preguntó ‘¿Usted abandonó la presidencia?’, él contesto: ‘la presidencia viaja conmigo’. Fue así como llevó el archivo general de la nación en 11 carretas cargadas por bueyes y lo escondió en una cueva en las cercanías de Torreón. En otras palabras, Benito Juárez se llevó consigo, una parte importante de la historia, para que no se perdiera”.
Del Paso en el presente relata la leyenda de Maximiliano, quien siendo el segundo heredero al trono de Austria, tenía pocas probabilidades de ser emperador, “pero la idea de ser el emperador de toda América de habla hispana, era una oferta muy seductora para él y Carlota; y ellos creían que por un halo divino tenían el derecho de gobernar México, un país que se consumía en una guerra civil interminable”.
Entendemos el presente conforme escuchamos el pasado. Descubrimos las maneras de ayer o de hoy de seducir al pueblo. “La mayoría de los pueblos se dejan seducir por el boato–dice el novelista–. Las espectacularidades de la realeza aún siguen seduciendo en la actualidad al pueblo, como seguro pasará con una parte de los mexicanos con el festejo del bicentenario”.
Con el verbo de Del Paso escuchamos a Juárez, Hidalgo, y hasta a la virgen de Guadalupe. Llega José Trigo de la mano de su autor. Viene del ayer y dice presente con el silbato del ferrocarril, que se escucha lejano. Es una especie de déjí vu histórico, cuando en vivo el mariachi Arredondo presta su voz y Carlota vuelve con la frase Mira como cae la luna.
Del Paso mira cómo las manecillas de su reloj se acomodan para las nueve de la noche. Sus lentes oscuros ya ajustados a su rostro dan por concluida esta breve visión del pasado, no sin antes mostrar su preocupación de cómo se aprende historia en el presente. “Cuando le preguntamos a un joven quién es Cuauhtémoc, dice: ‘un futbolista’, porque hacemos la historia con las patas”.
Es tiempo de volver al presente con el pasado en corridos mexicanos; y aparece Benito Canales, luchador de injusticias y aunque lo andan buscando porque lo acusan de matar a su patrón, con atrevimiento responde: “Aunque fueran cien rurales, yo los espero con ansia”.
Otra historia, otro tiempo. Otra emisión.