Plasma de convalecientes, tratamiento esperanzador contra COVID-19

El empleo de anticuerpos de los pacientes que superaron el coronavirus ha dado resultados prometedores en diferentes países, como muestran estudios en China, Italia y Estados Unidos. El IMSS convoca a personas recuperadas en Guadalajara que donen en el Banco Central de Sangre Centro Médico Nacional de Occidente

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Foto: Archivo

El plasma sanguíneo de pacientes en fase convaleciente que tuvieron COVID-19 es visto como una posibilidad terapéutica en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). De ahí su interés de captar donadores de sangre que hayan superado la enfermedad, que ya no tengan virus, pero sí anticuerpos y, al mismo tiempo, investigar sus beneficios.

En China fue hecho un estudio, publicado el 3 de junio, para detectar la efectividad del plasma convaleciente en el tratamiento de COVID-19. Fueron reclutados 103 pacientes. A 52 de ellos les dieron tratamiento estándar y plasma convaleciente, y a 51 sólo tratamiento estándar. Los pacientes del primer grupo registraron una menor mortalidad y una más rápida recuperación en comparación a los del segundo, afirmó Héctor Raúl Pérez Gómez, director de la División de Disciplinas Clínicas, del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS).

Específicamente, en el grupo que recibió plasma hubo una mortalidad del 15.7 por ciento, contra 24 por ciento en el que no lo recibió. En cuanto al porcentaje de pacientes que fueron dados de alta a los 28 días de seguimiento en el estudio, 51, en el caso de los que recibieron plasma, contra 36 de quienes no lo recibieron.

El plasma convaleciente sí puede ser una medida terapéutica útil para tratar a pacientes graves y críticos con COVID-19. Se están realizando diferentes estudios sobre la efectividad del plasma en el mundo, y hacen falta más publicaciones para llegar a conclusiones contundentes, explicó el académico universitario, con especialidad en Infectología.

El también integrante de la Sala de Situación en Salud para COVID-19, de la UdeG, aclaró que el tratamiento con plasma sanguíneo es más útil para pacientes graves, que en pacientes críticos.

La transfusión de plasma hiperinmune ha sido empleada con buenos resultados en diferentes hospitales italianos, como el Papa Giovanni XXIII de Bergamo, una de las ciudades más golpeadas por la pandemia, el Carlo Poma de Mantua y San Matteo de Pavia, con resultados esperanzadores.

Asimismo, un estudio publicado en Estados Unidos por la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai, aplicada a una muestra de 39 pacientes a partir del 1 de mayo, evidencia que aproximadamente el 13% de los pacientes que recibieron el tratamiento había muerto, en comparación con el 24% que no lo recibió.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y grupos de investigación que han estado enfocados en el plasma de pacientes en fase convaleciente proponen que se lleven a cabo estudios con un mayor número de pacientes para tener una conclusión contundente sobre la utilidad del mismo.

El académico resaltó la necesidad de que se logren obtener los anticuerpos que se encuentran en ese plasma en forma purificada para no tener que ponerle al paciente todo el plasma, y en ese esfuerzo están enfocados algunas instituciones de educación superior y centros tecnológicos de China.

Explicó que el plasma de pacientes en fase convaleciente ha sido utilizado para tratar casos graves con influenza A H1N1 en el año 2009, y antes durante los años 2002 y 2003 para tratar personas con el SARS-CoV-1, y hace más de dos décadas para combatir el Streptococcus pyogenes, que ocasiona infecciones severas.

Explicó que la mayor parte de los pacientes con COVID-19 que se recuperan desarrollan anticuerpos, pero esto tiene lugar en diferentes concentraciones, entonces una de las interrogantes que hay que investigar es a partir de qué nivel de anticuerpos se considera que es más eficaz el plasma convaleciente.

Destacó que hay personas que casi no desarrollan anticuerpos. “Son los menos”, aclaró el académico, y agregó que hasta el momento se ignora cuánto puede durar en total el tiempo de vigencia de los anticuerpos en una persona que desarrolló COVID-19. De ahí la importancia de que no sea un largo lapso el transcurrido para la donación, después de que el paciente sale negativo en la prueba para detectar el virus que ocasiona COVID-19.

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IMSS convoca a donadores recuperados de COVID-19

Con fines de investigación y para tratar a pacientes enfermos de COVID-19, el IMSS solicita que personas que hayan sufrido la enfermedad acudan a donar sangre a los bancos que tiene ubicados en la Ciudad de México (dos), el de Monterrey y Guadalajara.

“Se trata de un protocolo de investigación que aporta, como en otros países, una alternativa terapéutica, ya que actualmente no existe un tratamiento bien definido y específico para el manejo de COVID-19, y tampoco hay una vacuna, y es en estas condiciones cuando suele usarse el plasma”, afirmó el director del Banco de Sangre del IMSS en Jalisco, Rafael Magaña Duarte.

Para la donación es necesario que las personas recuperadas de COVID-19, con rango de edad de los 18 a 65 años, hayan cumplido 25 días desde que presentaron el primer síntoma, y que salgan negativas a prueba para detectar el virus, para que posteriormente sea valorado como cualquier persona que va a donar sangre, y si es apto, se realiza el procedimiento para la obtención de plasma, explicó.

La persona puede acudir hasta treinta días después de haber presentado el primer síntoma y un máximo de mes y medio para aquellos que tardaron más en dejar de presentar síntomas. Cada persona que done plasma puede beneficiar a un paciente y medio.

Señaló que entre los beneficios que podrían obtener los pacientes que reciben el plasma se encuentran disminución de la fiebre, disminución en la carga viral y mejora en los parámetros de oxigenación, y se espera un decremento en los días de estancia hospitalaria y una menor mortalidad, indicó Magaña Duarte.

Los candidatos a ser beneficiados son los pacientes que se encuentran en estado grave, potencialmente en estado mortal o con algún grado de gravedad y que además tenga más de 65 años, padezcan hipertensión o diabetes, asma y obesidad, principalmente.

Hasta el momento se han presentado a donar sólo diez personas, y se espera que el número incremente desde cinco a ocho y hasta 10 donantes por semana, informó Magaña Duarte.

El plasma está autorizado inicialmente para el hospital 46, 110 y la Torre de Especialidades del Centro Médico de Occidente, y se quiere beneficiar a pacientes de otros hospitales y estados. Se trabaja para que también Colima, Nayarit, Sinaloa y Aguascalientes manden donadores y puedan estos estados beneficiarse con esta alternativa terapéutica.

El protocolo “Eficacia y seguridad de plasma de donadores convalecientes por COVID-19 en pacientes con síndrome de infección respiratoria aguda grave por el virus SARS-COV-2” fue registrado el 5 de abril de 2020 y autorizado diez días después por los comités de Ética en Investigación, de Investigación y de Bioseguridad del IMSS.

Para el 22 de abril, la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) otorgó el dictamen que autoriza al Seguro Social el uso clínico de plasma de pacientes convalecientes.

Las personas que quieran donar para el caso de la Zona Metropolitana de Guadalajara pueden acudir al Banco Central de Sangre Centro Médico Nacional de Occidente, Av. Belisario Domínguez 1000, colonia Independencia.

Los interesados pueden además escribir al correo electrónico karla.andrade @imss.gob.mx o llamar al teléfono 33 36 17 22 07.