Personas con diabetes y obesidad con mayor riesgo hospitalización por COVID-19

Debido a la contingencia, además de las recomendaciones usuales de bajar de peso, comer sanamente y hacer ejercicio, expertos instan a pacientes en condiciones de riesgo a extremar las medidas para evitar contagios del coronavirus

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Javier Briseño tiene diabetes Mellitus tipo 2 y es consciente de los peligros que corre en tiempos de COVID-19. Por eso se cuida. Cuando toma algún camión, en caso de ser necesario, lo hace cuando está vacío, “ya que por lo general la gente no deja ningún espacio para Susanita (sana distancia), y entonces no me subo, que les vaya bien”.

Él cuenta: “Uso un ‘disfraz’ que empieza con cubrebocas, lentes, una cachucha con careta que me cubre el rostro, y en los oídos algodoncitos discretos, y es que leí que en Alemania, en zona conglomeradas, los virus andan como pelotas en el aire, y si se te mete uno al oído, con la cerilla, humedad y grasa, uno le da pase directo, y yo por aquello de que no te entumas, y por si es cierto, pues me tapo”.

“Ahorita ya soy una calcomanía. Yo mido 1.78, y antes mi peso normal era de 110 kg a 120 kg, ahorita estoy en noventa. Antes tenía brazos fuertes, podría levantar una persona yo solo, y ahorita si quisiera levantar una cubeta, yo creo que me voltearía de cabeza”.

Don Javier ha bajado de peso, ya que los pacientes con obesidad podrían ser un reservorio y mantener por más tiempo la carga viral que ocasiona el COVID-19, y así llegar a ser transmisores más crónicos, advirtió Guillermo González Gálvez, del Servicio de Endocrinología de la unidad Doctor Juan I. Menchaca, del Hospital Civil de Guadalajara (HCG).

Además pueden tener una respuesta inflamatoria mayor, y fácilmente pueden evolucionar a un cuadro con tal grado de inflamación que entonces hay posibilidad de que se dañen varios órganos, como los pulmones, hígado o intestinos.

Entre más sobrepeso tenga un paciente, el riesgo es mayor si enferma de COVID-19.

Las personas que pesan 150 kilos, por ejemplo, tienen más la posibilidad de requerir de hospitalización y, en caso de complicaciones graves, de fallecer por una infección, en comparación de las personas que pesan menos de cien kilos, explicó al ser entrevistado con motivo del Día Internacional contra la obesidad, que se celebra el 12 de noviembre, y de la diabetes, el 14 de noviembre.

La obesidad es una de las principales causas de diabetes.

La obesidad es una de las principales causas de diabetes. En el caso de las personas con esta última enfermedad, como tienen cierto deterioro de la respuesta inmunológica, entonces al recibir la carga viral pueden tener en su organismo una mayor propagación del virus y esto afecta a sus pulmones. Muchos de estos pacientes desarrollan neumonía e hipoxemia, es decir, una disminución grave de la cantidad de oxígeno que lleva la sangre.

Uno de los peligros es que lleguen a presentar una falla orgánica múltiple, es decir, deterioro de la función cardiaca, del hígado y los riñones.

Explicó que, además, una persona con diabetes, con más de diez años de evolución, puede ser sujeto de alto riesgo cardiovascular.

Lamentó que siete de cada diez mexicanos tengan sobrepeso u obesidad, y en cuanto a diabetes mellitus tipo 2, que es la más común, el galeno calculó que casi el 20 por ciento de la población adulta la padece.

Los pacientes con sobrepeso u obesidad, además de diabetes mellitus tipo 2 e hipertensión arterial, son los que tienen peor pronóstico y, si se llegan a infectar de COVID-19, es muy probable que vayan a tener que ser hospitalizados e incluso requerir tratamiento con intubación.

La mayoría de las personas con diabetes tipo 2 tienen sobrepeso y obesidad. Ese es el problema, dijo; y agregó que es muy raro ver una persona delgada que tenga diabetes Mellitus tipo 2.

José Roberto Barrientos Ávalos, profesor titular de la Especialidad de Endocrinología del Hospital Civil de Guadalajara, unidad Fray Antonio Alcalde, señaló que el control de la diabetes se vuelve más complicado cuando hay obesidad y además puede dañar más órganos.

La diabetes, junto a la obesidad, es de las principales causas de enfermedad cardiovascular, y la principal causa de muerte por esta patología.

Advirtió que la obesidad y diabetes descontroladas condicionan un riesgo mayor de que la infección por COVID-19 sea severa, y puede implicar hospitalización e intubación.

Explicó que las personas con diabetes deben conocer si su enfermedad está bajo control. Para ello es recomendable que acudan a atención médica y deben hacerse examen de hemoglobina glicosilada (HbA1c).

El examen de HbA1c se basa en un parámetro para conocer cómo ha estado el paciente en los últimos tres meses. La meta es que la persona tenga debajo de 6.5. Lo que significa que alguien con diabetes está controlado; el descontrol leve significa tener la glucosa entre 7 y 8, en cuanto al moderado de 8 o más y severo desde nueve o más.

Más vale seguir recomendaciones

Una dieta balanceada y realizar ejercicio son medidas que pueden ayudar a combatir tanto obesidad, diabetes como la COVID-19. Foto: Internet

Tanto las personas con sobrepeso, obesidad y diabetes tienen que tomar medidas para reducir los riesgos de contagio por COVID-19.

Guillermo González Gálvez recomendó a las personas con sobrepeso y población en general mejorar sus estilos de vida, tener una dieta balanceada, rica en verduras y frutas, consumir porciones pequeñas de carne, pollo y pescado, y tratar de evitar todo lo que sea alimentos procesados y bebidas azucaradas, además de realizar de treinta a cuarenta minutos de ejercicio aeróbico, por lo menos tres o cuatro veces a la semana.

No favorece el hecho de que muchas personas por el confinamiento se vean obligadas a pedir comida a domicilio, y opten por las hamburguesas, hot dogs o pizzas, que no constituyen una buena alimentación, y agregó que sería favorable para la salud retomar la costumbre de cocinar en casa comida balanceada, así como evitar el consumo de bebidas azucaradas, y sí de plano la persona está muy acostumbrada al agua de sabor, no endulzarla.

La persona que tiene obesidad debe tratar de bajar de peso, lo que puede ayudarlos a no tener un mal pronóstico en caso de ser infectados por el coronavirus.

El galeno insistió en el uso de cubrebocas, aseo de las manos sobre todo después de tocar algún objeto, uso de gel con base alcohólica y si van a algún sitio con más concentración de gente, llevar una careta para cubrirse mejor, además de evitar reuniones o sitios donde haya más de diez personas porque ahí puede haber más riesgo de que se infecten.

Explicó que cuando hay mucha gente puede haber una aerolización del virus, y entonces el cubrebocas no sería tan útil para evitar la infección. Por eso se recomienda que la gente no vaya a centros comerciales, a bares, ni a restaurantes.

José Roberto Barrientos Ávalos recomendó que la persona tenga un plan de ejercicio y una alimentación balanceada, porque ambas medidas constituyen la mejor estrategia para perder peso, y las dos pueden evitar que el paciente sea hospitalizado.

“Si pierde entre el 15 y 20 por ciento de su peso, le disminuye el riesgo de manera considerable”.

Detalló que la obesidad se divide en grados, y para determinarlos se tiene que obtener un índice de masa corporal de la división del peso en kilogramos entre la estatura elevada al cuadrado.

De manera que si el resultado es de más de 25, tiene sobrepeso; si es superior a 30 y hasta 35, obesidad grado 1; más de 35, grado 2 y más de 40, grado 3.

“Si el paciente tiene un índice de masa corporal de 30 o más, hay más riesgo de infarto, de enfermedades pulmonares y hay quince tipos de cáncer relacionados con obesidad”.