México el alumno aplicado en economía

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Cada vez se habla más del “discurso de Tijuana”, del presidente Felipe Calderón, del pasado 23 de agosto en Tijuana, Baja California, como un indicador claro de cómo será el régimen económico de este mandato presidencial ante los vaivenes económicos mundiales.
El economista por la Universidad de Guadalajara, José Luis González González, opina que el optimismo calderonista “se basa en los miles de millones de dólares en reserva, suficientes para pagar dos veces la deuda externa, y en el hecho de que los banqueros y corporaciones internacionales tengan en México un paraíso para sus inversiones, así como a que es un alumno aplicado en seguir los lineamientos económicos que se le han dictado en el ámbito de la macroeconomía”.
El analista critica esta fórmula y señala que cualquier ideología o dogma dista mucho de ser verdad. “Es clásico el simplismo de un discurso esquizofrénico que todos los días habla de globalización y hace su análisis a partir de una economía cerrada, como lo hacen no sólo nuestros gobernantes, sino incluso los intelectuales defensores del sistema”.
Esa carencia de estudio sobre la percepción financiera de México a que alude González es fácil de demostrar, ya que “México no se puede analizar aisladamente, pues con una crisis financiera mundial, donde el dólar se devalúa y pierde su carácter de reserva internacional, la economía nacional, al estar en dólares, pierde también automáticamente su valor previo a favor de otra medida de valor como el oro”.
El doctor en economía por la Universidad de Nothingam y profesor investigador por el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), Antonio Ruiz Porras, también acepta el discurso de Tijuana como un apunte de lo que pretende y no está dispuesto a cambiar en la política del presidente de Calderón. Él refiere cuáles son las soluciones emergentes que propone: estabilizar la bolsa mexicana, impulsar la competitividad y fortalecer el mercado interno.
“Realmente las divisas a las que se refiere Felipe Calderón, básicamente están enfocadas a los resultados y designios del mercado de valores. Lo que pensamos es que debería usar las divisas para contener la volatilidad de los mercados nacionales. Aproximadamente estamos hablando de 135 mil millones de dólares en reservas, lo cual es bastante razonable, si como calculan, la crisis pudiera ser de un año”.
En lo referente a la demanda interna, el investigador apunta que se debe matizar, ya que el tema ha surgido recientemente: “Se trata de los estados y su endeudamiento. Lo que uno esperaría es una mayor deuda de los Estados a fin de mantener la demanda interna, pero es complicado debido a una cuestión no de tipo económico, sino político”.
Ruiz Porras opina sobre el tema como un nuevo valor dado a conocer, cuando el índice de desempleo, según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) rebasaba el cinco por ciento con respecto a la población económicamente activa (PEA).
“Hablando en términos del mexicano típico, pues la situación si es más complicada definitivamente, o sea, hay que tomar en cuenta el incremento del desempleo, es decir, dos millones 750 mil personas se encuentran sin trabajo. Esto significa que la crisis está teniendo efectos muy fuertes sobre las familias, sin lugar a dudas”.
Para el especialista, en corto plazo los problemas se irán acentuando al menos de aquí al fin del año, pues el manejo de la “economía real” es una situación distinta: “probablemente es un proceso muy fuerte, tan fuerte que es un escenario recesivo definitivamente”.
El doctor Ruiz Porras asegura que los indicadores no remiten estrictamente a una recesión, porque no se han presentado varios lapsos de crecimiento negativo en forma sucesiva, sino “más bien lo que esperamos es que una recesión se manifieste realmente en fechas próximas”.