La viuda alegre de Franz Lehár

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Para iniciar el año, el Teatro Diana retoma las proyecciones de la temporada del Metropolitan Opera de Nueva York, y presenta el próximo sábado 17 La viuda alegre de Franz Lehár, la cual pertenece a las obras del llamado género ligero: La Opereta. Esta forma del arte lírico, está constituido por obras con argumentos alegres y entretenidos, en las que las arias, dúos, ensambles y coros, están unidos por diálogo hablado para el desarrollo de la historia, a la manera del Singspiel alemán. En el repertorio de este subgénero de las grandes casas de ópera del mundo, existen obras favoritas del público como El murciélago y El Barón Gitano, de Johan Strauss (hijo); El Conde de Luxemburgo, también de Lehár, y Orfeo en los Infiernos de Jaques Offenbach.

La viuda alegre fue estrenada con gran éxito en 1905 y cuenta la historia de Hanna, una codiciada viuda del mítico país de Ponteverde, cuyos depósitos bancarios constituyen prácticamente la totalidad de las reservas monetarias de la nación. Un gran temor cunde en la población y en la clase política del país de que Hanna contraiga matrimonio con un extranjero y al transferir su fortuna fuera de Ponteverde, deje al país en quiebra. La ope-reta tiene, desde luego, un final feliz, no sin antes deleitarnos con maravillosas melodías, una escena en el legendario restaurante Maxim’s de París y de dejarnos prendados de la obra a través de su exquisito y bien conocido vals.

Aunque Franz Lehár —nacido en el viejo Imperio Astrohúngaro, ahora Eslovaquia— compuso diferentes piezas musicales, fue con sus operetas con que alcanzó la trascendencia, y sería, lo deseara o no, La viuda alegre la más famosa de todas. Con ella se han hecho adaptaciones para ballet y cine.

*Fuente: The Metropolitan Opera y Fernando Treviño Lozano.