La Gloria santuario tortuguero

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El campamento es también el que se encuentra en el más alto nivel de riesgo, no sólo por la falta de apoyos, sino por la venta de las tierras que en otro tiempo fueron ejidales, y que ahora poco a poco y por unos cuantos pesos, pasan a ser propiedad privada, de manera que cada vez es más difícil vigilar las áreas a las que llegan las tortugas a anidar. Hace años se instaló rústicamente este campamento; ahora tiene una cabaña con los servicios primordiales y cuenta con el apoyo de una familia que trabaja para la UdeG, y que ayuda al biólogo Antonio Trejo, encargado oficial del campamento, a realizar labores desde patrullaje, recolección de nidos y liberación de crías, hasta las propias del mantenimiento de las instalaciones y la atención a los grupos de visitantes.
La Gloria recibe cada temporada 400 voluntarios nacionales y extranjeros. Con su apoyo se consiguió durante 2006, la recolección de 250 mil huevos, cantidad superada durante lo que va de 2007, ya que a la fecha llevan 350 mil huevos recuperados, de un total de tres mil 500 nidos que se han cuidado sólo en este campamento. En La Gloria pretenden llegar, al término del año, a los 400 mil huevos recuperados. Sin embargo, y aunque estos números nos hagan pensar que la tortuga se ha salvado de la extinción, no es así. Explica el maestro Antonio Trejo que difícilmente podremos decir que con estas cifras se puede explotar a esta especie. No. La depredación es aún muy fuerte, el humano sigue destazando tortugas y extrayendo huevos de sus nidos para su consumo. A unos cuantos kilómetros del campamento, aún es posible encontrar nidos saqueados y caparazones de tortugas recién sacrificadas.
El segundo gran depredador de la tortuga marina es la propia naturaleza, las aves que suelen alimentarse de las tortuguitas que, al nacer, luchan sobre la playa para llegar al mar, y cuando por fin ingresan al agua, son consumidas por la misma fauna marina. Pero es tan grave la depredación, que de cada mil tortugas que entran al mar, sólo dos o máximo cinco de ellas logran llegar a la edad adulta. De las ocho especies de tortugas marinas que existen en el mundo, siete anidan en playas nacionales y cuatro en las del Pacífico mexicano. Por eso la importancia de generar conciencia en la población y sumar esfuerzos entre instancias gubernamentales, asociaciones civiles, universidades y todo tipo de grupos.
La UdeG cuenta con tres campamentos tortugueros, que vigilan 24 horas al día alrededor de 67 kilómetros de playa. Reciben apoyos de las secretarías de la Defensa, de Marina y de Medio Ambiente, así como de la Profepa y de las cooperativas pesqueras. Aun así, en La Gloria hay varias necesidades, la más apremiante, la donación de dos cuatrimotos para patrullar los 20 kilómetros que le corresponden de playa, pues sólo tiene dos, y una de éstas de plano ya no enciende.