La dolorosa empatía

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“Pirata” es un perro que busca afanosamente un amo. El parche que cubre uno de sus ojos subraya su carácter valiente y aventurero. “Bebé” es una jovencita energética y ruidosa que siempre va acompañada de “Chamito”, su mejor amigo; ellos, junto a Pepe y Josefina, enfrentan los embates de su adolescencia y la violencia de una ciudad donde las ráfagas marcan el ritmo de los días.

El 18 de febrero el colectivo Pies Hinchados estrenará en el Teatro Alarife Martín Casillas la obra La luz que causa una bala, del dramaturgo Saúl Enríquez. Con ese motivo conversamos con el autor sobre la historia de esta pieza.

Torreón, conocida como la Ciudad de grandes esfuerzos, ha sufrido en los últimos años el azote de la violencia armada y en ese contexto nació esta obra. Enríquez, al respecto, explica: “La luz es un proyecto del 2016 que nace bajo la petición del INBA y la dirección del Teatro Nazas. Me invitaron a escribir para los jóvenes que respondieron a una convocatoria en aquella ciudad. Había chavos de todo tipo, incluyendo un chico sordo y escribí para ellos. Si bien se trataba de discutir sobre la etapa de alta criminalidad que tuvo La Laguna, mi reto era hablar de la violencia sin nombrar a los causantes. Y pensé en que la violencia también detona gestos de humanidad y solidaridad entre las víctimas, ahí puse la mirada. Además, viví en Torreón cuando era adolescente, sentí la nobleza de su gente, el amor y orgullo que tienen por su ciudad. Y si bien la obra fue escrita a partir de las experiencias de los jóvenes actores, también puedo decir que es una pieza muy personal, los nombres de los personajes son los de mis amigos de aquellos años”.

Enríquez es uno de los dramaturgos mexicanos más prolíficos en la actualidad, además tiene un interés especial por la adolescencia. ¿Cómo acercarse a ese universo en el que la personalidad se va definiendo en un mar de conflictos?

“Trabajar con personajes de esa edad me lleva a historias de aventuras. La adolescencia es una aventura imprudente. Ellos siempre me han parecido dramáticamente poderosos. Y como espectador, uno recuerda su inseguridad, sentir que no somos aptos, creer que tenemos que demostrar a los demás de qué estamos hechos. Cuando escribo para adolescentes trato de mirar, de escuchar, busco lo más frágil, lo que no está resuelto, lo que aún está atorado en la garganta. La dolorosa empatía”.

En La luz que causa una bala, los protagonistas viven en los límites del riesgo, primero el inmediato que atiende a su propia inseguridad y miedos frente sus emociones y en segundo término el de la violencia de las armas. ¿Qué privilegiar cuando ambos asuntos resultan vitales?

“Esta es una historia de amistad, de esas amistades inocentes que ocurren cuando nuestro corazón aún no se ha roto, pero también donde lo terrible te rodea. Otra tesis que rigió mi escritura fue darme cuenta que en México todas las familias tienen una historia que tiene que ver con armas. La obra se estrenó en el Teatro Nazas en Torreón en 2016, de entonces a ahora parece que las balas han disminuido, han desarrollado programas para que la gente recupere y viva sus calles, sin embargo la tensión se mantiene al igual que en muchos lugares de México.”

Luego de aquel estreno, la obra se presentó en Tijuana en 2017 en el marco de la Semana Internacional de la Dramaturgia Contemporánea. Ahora es turno del Colectivo Pies Hinchados, que bajo la dirección de Gabriela Pescador presenta esta producción, gracias al apoyo que recibieron del programa Jalisco a Escena de la Secretaría de Cultura Jalisco.

A la pregunta ¿Qué teatro te interesa escribir? Enríquez contesta de inmediato: “Nunca sé qué historia me tomará de las tripas. Es como si uno dijera, ¿de quién te gustaría enamorarte?”-