La degradación del medio ambiente y las bolsas de plástico

En el mundo se están implementando algunas medidas para frenar esta amenaza para los ecosistemas. Una de ellas es el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, en que distintas organizaciones ambientalistas realizan campañas con el propósito de concientizar sobre el papel que juega la sociedad para disminuir o erradicar el consumo de éste material

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El plástico es un material cuya bondad ha sido aprovechada en múltiples procesos de la cadena productiva debido a su durabilidad y bajo costo de fabricación. Sin embargo, la falta de una cultura de reciclado o de reutilización, ha hecho que este material sea insostenible para el medio ambiente, y se ha convertido en una amenaza para la biodiversidad y el mantenimiento de los océanos.

Los plásticos de solamente un uso como las botellas o bolsas han invadido nuestro planeta. La Organización de las Naciones Unidas (ONU), señala que se utilizan alrededor de 500 mil millones de bolsas de plásticos en el mundo y ocho millones de toneladas acaban en los océanos [1], donde la tortuga marina es una de las especies más afectadas, debido a que mueren al comer las bolsas a las que confunden con medusas.

Otro de los grandes problemas, es que su recorrido no queda en un único lugar, sino que se traslada por los mares y ríos, es así que se han encontrado desechos plásticos en las Islas Galápagos en Ecuador que provienen de Perú, México, Indonesia, Filipinas, Taiwán, España entro otros países [2]. Además, obstruyen las vías fluviales, lo cual puede ocasionar desastres naturales como las inundaciones.

Las bolsas de plástico iniciaron su fabricación en los años 60, cuando la empresa sueca Celloplast comienza a producir bolsas de polietileno de una sola pieza que sustituye a las bolsas de papel y de tela, al ser más resistentes. El efecto en el medio ambiente comienza como una preocupación 30 años más tarde, cuando se observa la gran mancha de basura del Pacífico, generada por la acumulación de desechos plásticos debido a su lenta degradación [3] que pueda durar hasta 150 años, según la Fundación Aquae.

Además, se prevé que, de continuar el patrón de consumo de plásticos, en el año 2050 estaríamos invadiendo el planeta con 12 mil millones de toneladas de basura plástica. Ante esta situación, una de las acciones más apremiantes ha sido erradicar las bolsas de plástico utilizada por minoristas y supermercados, desde la ONU se han establecido acuerdos con más de 200 países para erradicar gradualmente las bolsas de plástico de un solo uso al 2030, en nuestro país, 27 de los 32 estados ya están en este proceso de sustitución de las bolsas de plástico por bolsas de tela o de papel [4].

Cada 3 de julio se conmemora el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, en el que si bien no ha sido reconocido por la ONU, distintas organizaciones ambientalistas realizan campañas con el propósito de reflexionar sobre el daño que hacen al medio ambiente y concientizar el papel que juega la sociedad para disminuir o erradicar el consumo de éste material.

Sin embargo, esta es una tarea también de los gobiernos, quienes deben crear las condiciones para que la ciudadanía pueda hacer el uso adecuado de los plásticos, es decir, crear conciencia entre la población sobre el daño que causan las bolsas de plástico de un solo uso a la naturaleza, pero si no existe la infraestructura para su reciclado y una política certera de reutilización, el dejar de consumirlas no aliviará completamente el problema, la integración hacia una economía circular como estrategia clave para disminuir la producción de desechos es una necesidad para la gestión efectiva de los residuos en la industria.

El primer paso ya está dado con la erradicación gradual de las bolsas de plástico de un solo uso en casi todo el país, aunque la medida llegó de manera somera mediante leyes que fueron creadas para tal fin, no se acompañó de una campaña de concientización sobre el daño al medio ambiente y muchas familias no acaban de entender dicha medida, sin embargo, ha sido aplaudida por ambientalistas y organismos internacionales; pero, ¿esto es suficiente para ayudar a los mares y océanos para eliminar la basura que acumulan? Caminar hacia una cultura del reciclado con responsabilidad en todos los ámbitos de la sociedad es una tarea que aún queda pendiente en México.

*Ruth Padilla Muñoz – Rosario López Moguel, CUCEI